Últimamente estamos viendo grandes esfuerzos por parte de compañías de todo tipo de instrumentos relacionados con la electrónica, como instrumentos de medida, fuentes de tensión etc, para conectar sus aparatos al ordenador y tener un mayor control y una buena interfaz de usuario.
Como no iba a ser menos, el microscopio sigue la estela de esta nueva moda y su utilidad se multiplica. Al poder conectar el microscopio directamente al ordenador, podemos procesar directamente en las imágenes tomadas, por lo que si es necesario se pueden realizar ampliaciones digitales de la imagen y poder apreciar mejor ciertos detalles.
Y ahora os preguntaréis, ¿para qué es útil un microscopio en el mundo de la electrónica? Pues muchas veces un circuito electrónico no funciona correctamente y es porque tiene algún arañazo en una pista o la pista está defectuosa, en esos casos lo mejor es revisar con detenimiento las pistas para ver donde están los errores.
También es imprescindible si se tiene cierta miniatuarización en un circuito y queremos ver los componentes que tiene o incluso hacerle algún retoque.
Os dejo un video para que veáis la potencia de estos aparatos.
Un instrumento de medida del que nunca hemos hablado y que también es bastante útil es el sonómetro.
Como todo instrumento medida, se encarga de comparar distintas magnitudes físicas, en este caso los decibelios. Los decibelios mien el nivel de potencia y el nivel de intensidad del ruido. Van desde 0 db, umbral de audición, hasta los 200 db, que podría provocar por ejemplo la explosión de una bomba atómica.
Los usos del sonómetro son muy variados. Se podría medir la intensidad del ruido en una máquina y poder comprobar que el funcionamiento es el correcto si el ruido se mantiene dentro de unos márgenes razonables.
Otros usos pueden ser medioambientales, para medir la contaminación acústica de un determinado lugar o incluso fines más prácticos. Realizar una medición del número de coches que pasan por una carretera analizando el ruido que han creado en el lugar.
Como todos los aparatos modernos, los sonómetros se pueden comprar con interfaces para ordenador o incluso con memoria interna para que puedan guardar los datos y en un momento dado descargarlos en un ordenador para analizarlos.
La balanza para medir humedades de los pocos instrumentos de medida que no conocía hasta que no busqué información para hacer el artículo.
Se trata de una balanza, como la que todo el mundo puede tener en su cocina, pero que en vez de medir el peso de algo, mide su humedad. No la humedad del ambiente, como hacen los higrómetros, si no la de un determinado producto. Y os preguntaréis ¿Para qué quiero medir la humedad de algo? Pues su uso sobre todo es industrial y permite analizar rápidamente la humedad de todo tipo de materiales, maderas, pastas, adhesivos, polvos… tanto en su producción como al realizar un control de la mercancía. Hay ciertos productos que deben tener una humedad mínima por ejemplo un adhesivo, para que su funcionamiento sea correcto.
En cuanto a su funcionamiento es bastante curioso, su nombre, balanza, no está puesto al azar ya que funciona como una balanza normal. Se toma el peso del producto y se hace un proceso de secado del mismo mediante infrarrojos. Durante este proceso se puede ver cuanto va disminuyendo de peso, por lo que se puede calcular cuanta humedad guardaba.
Anteriormente ya hemos hablado sobre el osciloscopio, concretamente un video sobre su funcionamiento, pero nunca viene mal volver a recordar el que posiblemente sea el instrumento de medida más importante a la hora de realizar cualquier circuito electrónico.
El osciloscopio se encarga de representar gráficamente las señales producidas por un circuito electrónico de señal en el tiempo. Generalmente el eje X representa el tiempo y el eje Y la tensión, generando lo que se conoce como un oscilograma.
Hay dos tipos básicos de osciloscopios, el analógico y el digital.
El osciloscopio analógico es el que estamos acostumbrados a ver (el típico con una pantalla verde) que va dibujando la señal según pasa el tiempo. Su principal problema es que para ver una traza estable es necesario que la señal sea periódica.
El osciloscopio digital por su parte es el que más ventajas ofrece actualmente y puede incluso conectarse a un ordenador para estudiar detalladamente los valores medidos y poder verlos más fácilmente, su inconveniente principal es el precio. Una gran ventaja de este tipo de osciloscopios es su tamaño. En la imagen superior podemos ver un osciloscopio de bolsillo digital donde se puede observar que lejos de la gran y pesada caja de un osciloscopio analógico, podemos tener osciloscopios digitales mucho más manejables.
Hace algún tiempo hablamos de una estación meteorológica y tengo que confesar que estos aparatos son mi debilidad.
En mi casa tengo una estación que compré en Alemania bastante completa y en mi cuarto tengo una pequeña estación muy básica que del exterior solo me da los datos de temperatura, pero me gusta saber la temperatura que hay en la calle antes de salir.
Hoy voy a hablar de probablemente la mejor estación meteorológica que puede tener un aficionado en su casa, la estación meteorológica Watchdog. De serie mide la velocidad y dirección del viento, cantidad de lluvia caída, temperatura y humedad con gran precisión. Pero lo más importante de esta estación, es que aparte de mostrarte los datos en un panel, puedes usar un software para ver todo tipo de gráficas, configurar la estación etc
Otra característica importante de las WatchDog es la posibilidad de ampliación de sensores. Se pueden poner hasta 6 sensores adicionales, que van desde sensores para medir la radiación solar hasta sensores para medir la humedad del suelo o la presión atmosférica.
El precio por tener esta joya depende mucho de la cantidad de sensores y de extras que necesitemos, pero si quieres tener un WatchDog en tu terraza debes tener unos 1000 euros preparados. Si te gusta la meteorología no te arrepentirás, además hay una gran comunidad de meteorólogos amateur que tienen esta estación y podrán resolver tus dudas y compartirán contigo las modificaciones que realizan a sus aparatos.
El durómetro es un aparato que sirve para medir la dureza de los materiales. Su funcionamiento es simple, se aplica una determinada fuerza sobre un elemento normalizado que deja una huella sobre el material que se quiere analizar. Según el tamaño de la huella dejada y de su profundidad, se dice que el material tiene una u otra dureza.
Su uso es más variado y extendido de lo que nos pudiéramos imaginar. Los durómetros se usan generalmente para ver si las aleaciones de distintos materiales tienen la dureza que necesitamos para nuestro diseño, pero por ejemplo, su uso en la industria farmacéuticas es muy habitual. Es necesario saber la dureza que tiene un medicamente de tableta para ver si el cuerpo lo podrá absorver o no.
Hay distintos métodos para obtener la dureza, Brinell, Rockwell, Vickers, Shore… y cada uno de ellos tiene su propia escala. Por supuesto también está la unidad de dureza estandarizada DIN ISO.
Los primeros utilizan una serie de sustancias químicas que absorben o exalan la humedad ambiente. Sin embargo los más interesante de usar industrialmente son los eléctricos, ya que debido a su naturaleza puramente eléctrica es más fácil añadirles un sistema de comunicación digital, que se conecte por un puerto a nuestro ordenador y los datos estén continuamente actualizándose y siendo vigilados.
Como ya sabéis la humedad es un enemigo de muchos metales, produciendo la temible oxidación.
Estáis cansados de leer en los manuales de nuestros aparatos eléctricos que deben permanecer en sitios con humedad baja, quizá parezca una tontería, pero una humedad alta continuada puede dañar irreversiblemente cualquier circuito. Así que ya sabéis, siempre es recomendable tener un higrómetro y comprobar la humedad del lugar donde están nuestras máquinas.
Hay aparatos básicos para todo el mundo que esté interesado en realizar algún tipo de circuito o montaje eléctrico, pero el único que a mi punto de ver es imprescindible es el multímetro.
Actualmente casi todos los multímetros son digitales y es necesario que antes de comprar uno veamos el uso que se le va a dar, ya que según las características que necesitamos encontraremos un rango de precio u otro.
Con una pequeñisima inversión podemos encontrar multímetros que midan tensión en rangos bajos. Estos multímetros suelen ser portables y muy funcionales. Pero si necesitamos algo más profesional siempre podemos tener multímetros de alta gama donde los rangos de medición son más elevados e incluso podemos pasar los datos al ordenador para analizarlos posteriormente.
En definitiva, los multímetros son imprescindibles a la hora de trabajar y hay que familiarizarse con su uso así como usar el que más nos convenga en cada momento.
La pinza amperimétrica es un instrumento muy útil que nos permite medir corriente que circula por un determinado circuito. Básicamente realiza la misma labor que un amperímetro pero no es necesario que la pinza amperimétrica entre en contacto directo con el cable que queremos medir.
Entonces, ¿como medimos la corriente? Pues midiendo la fuerza electromagnética que induce la corriente sobre ese conductor. Para ello la pinza que tiene en el extremo se puede abrir de manera que dejemos en medio el cable y el aparato se encarga de realizar los cálculos basados en esa corriente electromagnética.
Hay muchos tamaños de pinzas amperimétricas, pequeñas, para ser accesibles en determinados sitios y grandes para cables de gran grosor.
Otro instrumento básico a añadir a la lista si necesitamos medir corriente fácilmente sin tener que abrir el circuito.