Apkudo ha lanzado comercialmente Robotic Standalone Automation (RSA), una célula compacta que automatiza la inspección funcional y cosmética de teléfonos, tabletas y dispositivos plegables. El sistema apunta a un problema muy concreto de la logística inversa: procesar formatos distintos con criterios repetibles sin reconstruir la línea para cada lote.
Una célula para formatos que complican la automatización
RSA ha sido diseñada por Alpha Automatics y se comercializa en exclusiva a través de Apkudo. Según la presentación oficial del producto, admite dispositivos iOS y Android, móviles tipo concha, plegables y tabletas en una misma instalación, incluso cuando llegan mezclados. La máquina no necesita una reconfiguración de hardware entre formatos.
La célula recibe el dispositivo, ejecuta pruebas funcionales, inspecciona su estado exterior, borra los datos y lo entrega por la salida. Para examinar mecanismos plegables integra sensores de par y captura acústica; en las pantallas grandes compone imágenes de alta resolución para mantener el detalle por píxel. Los modelos Device AI analizan después los posibles defectos y generan una clasificación compatible, según la empresa, con el estándar CTIA 5.1.
El resultado no se queda en una decisión de aprobado o rechazado. Los datos obtenidos pasan a la plataforma de Apkudo y alimentan un Device Passport, el registro con el que la compañía pretende documentar el estado y el recorrido de cada unidad. Esa trazabilidad es relevante para decidir si un equipo debe repararse, revenderse, reciclarse o enviarse a otro canal.
La capacidad declarada es de más de 30 dispositivos por hora, aunque Apkudo advierte de que el rendimiento cambia según la mezcla de modelos y la secuencia de pruebas. Una unidad cabe por una puerta industrial estándar y varias pueden conectarse entre sí mediante transportadores. La propuesta, por tanto, no es sustituir una gran línea existente, sino permitir que centros regionales empiecen con una célula y amplíen capacidad por módulos.
La logística inversa se enfrenta a más formas y más datos
El lanzamiento responde a una dificultad creciente en el mercado de segunda mano. La inspección manual introduce variaciones entre operarios, mientras que los plegables añaden bisagras, superficies flexibles y nuevos modos de fallo a un proceso pensado originalmente para teléfonos rígidos. Una clasificación inconsistente puede alterar el precio de reventa o enviar a reparación un dispositivo que no la necesita.
Apkudo sostiene que una evaluación cosmética manual asigna una categoría incorrecta aproximadamente en la mitad de los casos. Es una cifra de la propia compañía, no una auditoría independiente, pero ilustra el problema que RSA intenta convertir en un flujo medible. En un caso de cliente publicado por Apkudo, una línea automatizada anterior alcanzó una repetibilidad del 98 % y procesó hasta 270 equipos por hora. Esa instalación es mayor que la nueva célula compacta y no sirve como referencia directa de su rendimiento, aunque sí muestra el tipo de operación en el que se integra la plataforma.
La diferencia de RSA está en bajar esa automatización a una unidad autónoma y admitir dispositivos complejos sin separar previamente los lotes. Apkudo señala que centros que mueven desde 5.000 unidades al mes pueden introducirla sin modificar de forma profunda el almacén. Los centros de gran volumen, por su parte, pueden dedicar varias células a los formatos que las soluciones antiguas no gestionan bien.
Lanzamiento comercial, pero con métricas aún por demostrar
RSA no parte únicamente de una demostración de feria. Apkudo afirma que lleva más de un año operando células específicas para fabricantes y que ya están en marcha los primeros despliegues comerciales con Likewize, MTR y TMT First. La compañía presentó el producto esta semana en Mobile Disrupt 2026, celebrado en Miami.
Quedan, no obstante, datos importantes fuera del anuncio. Apkudo no ha comunicado el precio, el coste por dispositivo, el tiempo medio de cambio entre modelos ni las tasas de error desglosadas para plegables. Tampoco publica todavía resultados de clientes independientes de RSA. La cifra de 30 equipos por hora describe capacidad nominal, pero no permite evaluar por sí sola la rentabilidad frente a un equipo humano o una línea automatizada de mayor tamaño.
El avance más relevante es menos vistoso que un nuevo brazo robótico: convertir una tarea variable y difícil de auditar en una estación industrial modular. Si los despliegues confirman la precisión anunciada, RSA puede reducir uno de los cuellos de botella que impiden recuperar más valor de los dispositivos usados, especialmente ahora que los formatos plegables empiezan a llegar en mayor número a los canales de devolución y reacondicionamiento.