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Industria y Logística

Stäubli lleva el FL1500 a más altura con un mástil dúplex

Stäubli amplía su carretilla autónoma FL1500 con una variante dúplex para estanterías de más de tres metros y despliegues industriales.

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Stäubli lleva el FL1500 a más altura con un mástil dúplex

Stäubli Robotics va a llevar a Automate 2026 una versión más capaz de su carretilla autónoma FL1500. La novedad no está en prometer otro AMR de almacén, sino en ampliar una plataforma que ya se vende y se ha integrado en fábricas: el nuevo mástil dúplex permite trabajar con estanterías de más de tres metros sin abandonar el formato compacto.

El anuncio llega en un momento en el que la automatización de la intralogística se está separando en dos caminos. Por un lado, robots móviles que mueven cargas sobre plataformas o carros. Por otro, sistemas que sustituyen directamente funciones de una carretilla elevadora. El FL1500 pertenece a este segundo grupo, más exigente porque obliga a combinar navegación autónoma, estabilidad, seguridad alrededor de personas y manipulación vertical de cargas pesadas.

Más alcance sin cambiar de categoría

Según la información publicada por Stäubli en A3, el FL1500 es una carretilla móvil contrapesada con capacidad de hasta 1,5 toneladas. La compañía la define como una plataforma ultracompacta y modular, con pesos de contrapeso y baterías configurables según la aplicación industrial. En su ficha oficial, Stäubli destaca además una huella de 1.252 x 1.000 mm, una cifra relevante para plantas donde los pasillos y zonas de giro ya estaban diseñados para personas y equipos manuales, no para robots nuevos.

La nueva variante de mástil dúplex cambia el tipo de tarea que puede asumir. Hasta ahora, una carretilla autónoma compacta servía sobre todo para mover palés, contenedores o jaulas entre puntos fijos. Con alturas superiores a tres metros, el sistema puede empezar a entrar en operaciones de almacenamiento vertical, donde la densidad del almacén importa tanto como el número de viajes por hora.

Ese detalle es importante porque muchos proyectos de AMR se quedan en el transporte horizontal. Automatizar el tramo final de entrada o salida de una ubicación elevada suele exigir una combinación de sensores, control de horquilla, tolerancias mecánicas y validación de seguridad más delicada. Stäubli intenta cubrir ese espacio sin convertir el vehículo en una solución de pasillo estrecho demasiado especializada.

De prototipo a despliegues en fábrica

La pieza no parte de cero. Stäubli afirma que, desde su introducción en 2025, el FL1500 ya se ha integrado en aplicaciones prácticas, incluida su utilización por un fabricante líder de automoción en varias instalaciones de Alemania y Estados Unidos para automatizar flujos de material. Otros modelos están disponibles para pedido desde el 1 de octubre de 2025 y estaban previstos para entregas en el primer trimestre de 2026.

Ese recorrido rebaja el componente de demo. El anuncio de Automate no presenta solo una maqueta para feria, sino una ampliación de una familia que Stäubli está llevando al mercado. La compañía también sitúa el FL1500 junto a otros robots móviles de su cartera, como la plataforma PF3, con capacidad de tres toneladas, y Sterimove, orientado a entornos de producción estéril y clases GMP A/B/C/D.

El origen del FL1500 explica parte de su diseño. En la presentación inicial de 2024, Stäubli lo vinculó a una colaboración con Mercedes-Benz Logistics Planning. La tesis de producto era clara: diseñar una carretilla autónoma a partir de problemas reales de producción e intralogística, no solo desde una especificación de laboratorio. En aquel anuncio, la empresa hablaba de maniobrabilidad en espacios reducidos, sensores de seguridad para protección de 360 grados, una unidad de accionamiento patentada y una barra LED visible desde todos los lados para comunicar el estado del vehículo.

Lo difícil está en la integración

El argumento comercial de Stäubli no es únicamente mover 1,5 toneladas. En su página oficial, la empresa insiste en la integración con software de flotas y navegación, el acceso sencillo a componentes críticos, la carga rápida y el uso de componentes industriales. Son detalles menos llamativos que una cifra de carga, pero suelen decidir si un AMR sobrevive a una planta real.

La carretilla autónoma ocupa una zona incómoda de la automatización. Si falla, no solo se retrasa una entrega interna: puede bloquear pasillos, interrumpir una línea o introducir riesgos en áreas donde conviven operarios, carretillas manuales y otros robots. Por eso el FL1500 interesa como síntoma de madurez. El mercado ya no pregunta solo si un robot puede desplazarse solo, sino si puede hacerlo con cargas pesadas, alturas útiles, mantenimiento asumible y una integración razonable en los flujos existentes.

La cautela sigue siendo necesaria. Stäubli no ha dado cifras públicas de unidades instaladas ni de productividad en esos despliegues, y el dato del fabricante de automoción no identifica al cliente. Aun así, el salto al mástil dúplex apunta a una dirección clara: los AMR industriales quieren dejar de ser transporte auxiliar y acercarse a tareas que antes exigían una carretilla convencional con conductor.

Fuentes

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