BayCare Health System ha ampliado su uso de robots de reparto hospitalario con dos nuevas unidades de Relay Robotics en Florida. Los robots, bautizados como Stork y Miles, ya forman parte de la logística interna de Winter Haven Hospital y Winter Haven Women’s Hospital, donde se ocuparán de transportar muestras de laboratorio, medicación y suministros clínicos.
El anuncio no habla de cirugía, diagnóstico ni atención directa al paciente. Su valor está en una parte menos visible del hospital: los recorridos repetidos por pasillos, ascensores y plantas para mover objetos críticos. En un entorno donde cada interrupción cuenta, BayCare quiere comprobar si esos trayectos pueden salir de la agenda de enfermería y pasar a una flota autónoma.
Dos robots para tareas concretas
Según Relay Robotics, Stork trabajará en Winter Haven Women’s Hospital con transporte de muestras desde Urgencias hasta el laboratorio de la segunda planta. Miles operará en Winter Haven Hospital llevando pedidos de farmacia y suministros clínicos, especialmente en zonas donde no hay sistema neumático de tubos.
La compañía estima que, en conjunto, los dos robots harán más de 500 entregas al mes y ahorrarán más de 150 horas clínicas mensuales. Son previsiones del proveedor, no resultados auditados, pero ayudan a entender la escala del caso: no se trata de un robot de escaparate, sino de quitar cientos de desplazamientos cortos de una operación hospitalaria real.
La expansión también se apoya en un antecedente dentro de BayCare. En 2025, el grupo desplegó en St. Anthony’s Hospital un robot llamado Beaker para mover muestras entre laboratorio, UCI, unidad cardiovascular y diálisis. BayCare explicó entonces que algunas áreas del hospital no contaban con tubos neumáticos y que el personal podía hacer entre 40 y 60 viajes diarios al laboratorio. Ese dato resume bien el problema que intenta atacar Relay: el hospital ya está lleno de microentregas que consumen tiempo humano.
Navegar hospitales no es como repartir en una oficina
Relay presenta sus robots como AMR de servicio diseñados para convivir con humanos en hospitales y hoteles. Para este despliegue, el punto crítico es que puedan moverse por pasillos transitados, llamar ascensores, cruzar puertas con control de acceso y mantener una cadena de custodia básica para objetos sensibles.
La ficha pública de Relay describe un sistema con cámaras, lidar y otros sensores de seguridad para construir un mapa dinámico del entorno. El robot incorpora compartimentos cerrados; el usuario autorizado se identifica, carga el envío y selecciona el destino. A partir de ahí, el sistema navega de forma autónoma hasta el punto de entrega.
En hospitales, esa autonomía tiene matices. No basta con llegar de A a B: hay que no bloquear pasillos, no interferir con camillas, no crear fricción en urgencias y no añadir trabajo técnico a cada entrega. Relay asegura que sus robots superan el 99% de fiabilidad en entregas y que su tecnología de ascensores es uno de los elementos diferenciales. BayCare no debería leer esa cifra como garantía universal, pero sí como señal de que la propuesta está pensada para operaciones repetidas, no solo para demos guiadas.
La robótica útil empieza por lo aburrido
La noticia encaja con una tendencia más amplia en sanidad: automatizar tareas no clínicas antes que prometer robots que sustituyan decisiones médicas. En abril, BayCare anunció otro piloto con Rovex en Morton Plant Hospital para estudiar transporte de camillas y sillas vacías. Ese proyecto era distinto y más físico; el de Relay es más estrecho, pero también más inmediato.
La diferencia importa. Stork y Miles no van a mover pacientes ni a reorganizar el hospital por sí solos. Su objetivo es reducir recados internos de alta frecuencia: muestras, medicación, suministros, rutas entre plantas. Es una capa de automatización modesta, pero con impacto acumulado si se integra bien con farmacia, laboratorio, enfermería y seguridad.
La lectura prudente es que el despliegue de Winter Haven todavía tendrá que demostrar sus cifras en uso real. Los ahorros de tiempo dependen de cuántas entregas se asignen al robot, de la disponibilidad de ascensores, de la aceptación del personal y de que la operación no se convierta en una excepción que haya que supervisar demasiado. Aun así, es una aplicación sensata de robótica hospitalaria: menos promesa grandilocuente y más quitar desplazamientos repetidos a equipos que ya trabajan bajo presión.
Fuentes
- Relay Robotics — BayCare expands autonomous hospital delivery with new Relay robots [en]
- BayCare — Meet Beaker: the robot helping BayCare deliver innovative health care [en]
- Relay Robotics — delivery robots for hospitals and hotels [en]
- FOX 13 Tampa Bay — Robots unveiled at Winter Haven Hospital [en]
- Imagen: Relay Robotics — Stork y Miles en Winter Haven [en]