ABB Robotics ha lanzado la Flexley Stack F712, una carretilla elevadora autónoma para mover palés, contenedores y bastidores en almacenes y fábricas. El nuevo AMR completa la gama móvil de ABB basada en Visual SLAM y busca automatizar operaciones pesadas sin instalar reflectores ni marcadores de navegación en el edificio.
Dos toneladas y estanterías de 8,5 metros
La F712 es una carretilla contrapesada capaz de transportar cargas de hasta 2.000 kilos y elevarlas a 8,5 metros. ABB la orienta a almacenamiento y recuperación, suministro de líneas de producción y movimiento de producto terminado, incluidos entornos de automoción donde conviven operarios, células robotizadas y distintos tipos de vehículo autónomo.
La ficha oficial también amplía el abanico de cargas que puede manejar. Además de palés abiertos y cerrados, admite contenedores, racks y soportes personalizados de hasta 4 × 2,5 × 1,8 metros. Su arquitectura modular permite configurar diferentes mástiles, horquillas y un posicionador automático opcional, una flexibilidad importante en plantas donde no todo llega sobre un europalé estándar.
El dato que diferencia al modelo no está únicamente en la capacidad de carga. La carretilla usa Visual SLAM de ABB para construir el mapa y localizarse mediante cámaras y visión tridimensional. La compañía declara una precisión de posicionamiento a nivel de flota de ±10 milímetros y ±1 grado, sin infraestructura fija añadida. Eso debería facilitar cambios de layout frente a instalaciones guiadas por reflectores o referencias colocadas en paredes y estanterías.
ABB afirma que la F712 puede circular cargada a un máximo de 1,7 metros por segundo y trabajar de forma continua. La seguridad se apoya en cobertura de 360 grados, varios escáneres láser, detección de carga, sensores en la punta de las horquillas y paradas de emergencia. El fabricante dice que el sistema cumple los estándares internacionales ISO y ANSI aplicables, aunque cada implantación seguirá necesitando su propia evaluación de riesgos.
Una flota común para mover, remolcar y apilar
La decisión estratégica de ABB es extender la misma navegación a tres familias. La F712 se integra con los Flexley Mover y Flexley Tug, de modo que carretillas, plataformas y tractores puedan compartir mapa, tráfico y proyecto. Para un cliente, la ventaja potencial no es comprar una máquina aislada, sino coordinar vehículos distintos con una sola capa de gestión.
Esa capa es AMR Studio, el software sin código de ABB para diseñar recorridos, configurar misiones, visualizar la flota y gestionar cruces. Según la compañía, la herramienta reduce el tiempo de puesta en marcha hasta un 20%. La F712 también es compatible con VDA 5050, la interfaz impulsada para comunicar sistemas de control de flotas con AGV y AMR de distintos fabricantes.
La interoperabilidad es relevante porque las operaciones de intralogística rara vez se resuelven con un solo formato de robot. Una plataforma baja puede mover carros o palés a nivel de suelo; un tractor puede arrastrar varios remolques; y una carretilla necesita posicionar cargas en altura. Reunir esos flujos en el mismo mapa evita convertir cada tipo de vehículo en una isla, aunque VDA 5050 no elimina por sí sola el trabajo de integración con el sistema de gestión del almacén, las puertas, los transportadores o las células de producción.
El lanzamiento también sustituye dentro del catálogo a la anterior F702, que empleaba navegación láser. La capacidad nominal de dos toneladas se mantiene, pero el salto a Visual SLAM alinea la carretilla con la arquitectura que ABB ya utiliza en el resto de su nueva gama móvil. Es una evolución menos llamativa que un robot humanoide, pero mucho más fácil de justificar cuando el problema es abastecer líneas o almacenar cargas pesadas durante varios turnos.
Lo que aún debe demostrar en planta
ABB presenta la F712 como un producto disponible, no como un prototipo de feria. Aun así, la ficha no publica precio, autonomía de batería, tiempos de carga ni métricas de productividad en una instalación concreta. Tampoco cuantifica cómo mantiene la precisión declarada con polvo, reflejos, pasillos parcialmente bloqueados o cambios frecuentes de iluminación.
Esos datos importarán más que la etiqueta de IA. En una carretilla autónoma, el valor se mide en palés movidos por hora, disponibilidad, intervenciones humanas y facilidad para recuperarse de una carga mal colocada. El F712 parte con una propuesta técnica coherente: capacidad industrial, elevación real, navegación sin marcadores y coordinación con otros AMR. El siguiente examen será comprobar si esa combinación reduce de verdad la ingeniería y las paradas en almacenes que no se comportan como una demostración controlada.