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Industria y Logística

China estrena en Foshan la primera línea de ensamblaje completamente automatizada para robots humanoides

Una nueva planta en Foshan, provincia de Guangdong, produce un robot humanoide cada 30 minutos con 24 procesos digitalizados y capacidad para 10.000 unidades anuales.

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China estrena en Foshan la primera línea de ensamblaje completamente automatizada para robots humanoides

La ciudad de Foshan, en la provincia china de Guangdong, ha puesto en marcha este domingo la primera línea de fabricación completamente automatizada de robots humanoides del país. La instalación tiene capacidad para producir 10.000 unidades al año y saca un robot terminado cada 30 minutos, lo que supone un aumento de eficiencia superior al 50 % frente a los métodos de montaje tradicionales.

Cómo funciona la línea

El proceso se apoya en 24 estaciones de ensamblaje digitalizadas y de alta precisión. Cada unidad pasa por 77 pruebas de seguridad, estabilidad y fiabilidad antes de salir de la cadena. La línea es además flexible: admite ensamblaje mixto de distintos modelos y configuraciones en paralelo, algo que en la industria robótica convencional suele requerir paradas y reconfiguraciones costosas.

El vídeo publicado por RoboHub muestra la cadena en funcionamiento, con estaciones robotizadas que manipulan componentes, realizan acoplamientos y ejecutan verificaciones de forma autónoma. El ritmo de un humanoide cada media hora es notable si se compara con los procesos semiautomáticos que dominaban hasta ahora la producción de este tipo de máquinas.

El contexto: China acelera en humanoides

La puesta en marcha de esta planta no es un hecho aislado. El 15.º Plan Quinquenal chino (2026-2030) identifica la fabricación en masa de robots humanoides como un sector estratégico, y la industria del país lleva meses acumulando hitos de producción.

Agibot, una de las startups chinas más activas en el sector, anunció hace apenas dos días que está a punto de alcanzar las 10.000 unidades fabricadas de su modelo Expedition A3, adelantándose un trimestre completo a su propia previsión. En 2025, Agibot acaparó el 39 % del mercado mundial de envíos de humanoides con más de 5.100 entregas, según datos de Omdia. El propio Elon Musk reconoció en una call de resultados que la mayor competencia de Tesla en humanoides vendría de China, por su capacidad de fabricación a escala.

Lo que cambia con una línea totalmente automatizada

Hasta ahora, la mayoría de humanoides se montaban en líneas semiautomáticas donde buena parte del trabajo fino —cableado, calibración de sensores, ajuste de articulaciones— dependía de operarios humanos. Automatizar completamente esas fases implica dos cosas: que el coste unitario baje de forma significativa y que la consistencia entre unidades aumente, algo crítico cuando se habla de robots que interactúan físicamente con personas y entornos industriales.

La capacidad de producción mixta añade otro factor relevante. Si una misma línea puede alternar entre modelos sin paradas largas, las fábricas pueden responder más rápido a la demanda y probar variantes sin comprometer el volumen total. Es el mismo principio que la automoción lleva años refinando con las plataformas modulares, pero aplicado a humanoides.

Qué queda por ver

Una línea capaz de fabricar 10.000 humanoides al año solo tiene sentido si hay mercado para absorberlos. Por ahora, los despliegues reales —logística, inspección industrial, asistencia en entornos controlados— siguen siendo pilotos o proyectos de alcance limitado. La capacidad de producción ya no es el cuello de botella; la pregunta ahora es si la demanda, los marcos regulatorios y la madurez del software acompañan al ritmo que marca la línea de Foshan.

Fuentes

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