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Industria y Logística

Dusty reduce a un día el trazado de salas de centros de datos

Align usa el robot FieldPrinter de Dusty Robotics para imprimir diseños de racks en obra, ahorrar 784 horas y mejorar precisión en centros de datos.

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Dusty reduce a un día el trazado de salas de centros de datos

Dusty Robotics ha puesto cifras a uno de los usos menos vistosos, pero más prácticos, de los robots móviles en obra: llevar el modelo digital al suelo físico antes de que empiece la instalación. Su caso con Align, especialista en infraestructura tecnológica y centros de datos, muestra cómo un robot de trazado automático puede cambiar una tarea manual que condiciona el ritmo de todo el proyecto.

El sistema usado es FieldPrinter, la plataforma de Dusty que imprime directamente sobre el suelo la información procedente de modelos BIM, Revit o AutoCAD. En lugar de que una cuadrilla marque a mano la ubicación de racks, conducciones, equipos eléctricos o referencias de montaje, el robot recorre la sala y deja las líneas, etiquetas y códigos que las distintas contratas necesitan para instalar.

Según el caso publicado por Dusty, Align lo ha incorporado como solución de trazado multioficio en construcciones de centros de datos, donde las tolerancias son estrechas y los plazos suelen estar presionados por la demanda de capacidad computacional. La compañía cita tres resultados principales: 784 horas-persona ahorradas, 18 personas menos dedicadas al trazado y una precisión de 1/16 de pulgada.

Del rotulador al modelo impreso

La comparación es directa. Antes de usar Dusty, Align podía necesitar hasta una semana y una cuadrilla de 20 personas para marcar a mano una sala típica de centro de datos. Ese trabajo se hacía sobre suelo de hormigón, muchas veces de rodillas, dibujando con rotulador la posición de los racks y otros elementos.

Con Dusty, un proyecto reciente completó el trazado de una sala de 15.000 pies cuadrados en un día con dos personas. La cifra no significa que el robot construya el centro de datos por sí solo, sino que convierte una fase repetitiva y propensa a error en una transferencia directa desde el diseño digital a la obra. Para un proyecto con cientos o miles de racks, esa diferencia afecta al calendario y a la coordinación de equipos.

El caso menciona también una instalación de 384 racks en seis salas, con un total de 2.304 racks. En este tipo de entorno, la precisión no es un detalle cosmético. Los centros de datos combinan cableado, refrigeración, alimentación eléctrica, pasillos técnicos y componentes prefabricados que deben encajar en posiciones concretas. Un error pequeño en el replanteo puede multiplicarse después en retrasos, retrabajo o incompatibilidades entre oficios.

Dusty sostiene que su sistema usa seguimiento láser y que la impresión sale directamente del modelo coordinado. Esa segunda parte es clave. Si cada subcontrata mide desde referencias distintas, aparecen discrepancias en campo aunque cada equipo trabaje bien por separado. Un trazado común reduce esa fricción: electricistas, mecánicos, instaladores de racks y responsables de obra miran la misma información en el suelo.

Códigos de barras y obra coordinada

Align también ha usado Dusty para incorporar etiquetas y códigos de barras a las secciones de la cuadrícula. En la práctica, eso permite que una marca en el suelo no sea solo una línea de posición, sino un identificador que puede asociarse a información de ubicación, equipo o especificación. En un centro de datos, donde la documentación tiene que sobrevivir a múltiples fases de montaje, esa capa puede ser tan útil como el propio trazado.

El interés de este caso está en que no presenta la robótica como sustituto completo de la construcción, sino como una herramienta de precisión para un punto de fricción muy concreto. La obra sigue dependiendo de instaladores, coordinación de proveedores, entrega de equipos y control de calidad. Lo que cambia es que una parte de la información que antes se interpretaba sobre planos o tabletas queda impresa en el lugar exacto donde se va a trabajar.

Hay además una lectura laboral. Dusty y Align subrayan la reducción de trabajo manual en posturas incómodas. La compañía afirma que llevó esas mejoras de seguridad a su aseguradora y consiguió descuentos en primas de compensación laboral. Es una afirmación de proveedor y cliente, no una auditoría independiente, pero apunta a una dimensión importante: en automatización industrial, el retorno no siempre llega por sustituir una tarea completa, sino por reducir fatiga, errores y exposición a riesgos repetitivos.

Por qué importa en centros de datos

La demanda de centros de datos para IA, nube y cargas de alto rendimiento está acelerando proyectos donde el margen para improvisar es cada vez menor. Align describe sus servicios como una cobertura de ciclo completo: evaluación, diseño, construcción, migración y operación. En ese contexto, el robot de Dusty encaja como puente entre la parte digital del proyecto y la ejecución física.

La cautela es necesaria. El caso no publica costes, disponibilidad del robot, tiempos de preparación del modelo ni comparación económica completa frente a métodos tradicionales. Tampoco sabemos cuántos proyectos de Align lo usan ya como estándar o en qué tipos de salas deja de ser rentable.

Aun así, la señal es clara: los robots que más rápido entran en operaciones reales no siempre tienen forma humanoide ni manipulan objetos complejos. A veces son máquinas especializadas que imprimen información en el suelo con precisión suficiente para que otros trabajen mejor. En centros de datos, donde un día ganado y un error evitado pueden valer mucho, esa automatización discreta puede tener más impacto práctico que una demostración espectacular.

Fuentes

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