ExRobotics ha llevado su robot de inspección ExR-2.5 al mercado norteamericano con un argumento muy concreto: no solo moverse por una planta industrial, sino poder hacerlo en zonas donde el propio robot no debe convertirse en una fuente de ignición. La presentación se ha realizado en el Energy Drone + Robotics Summit de Houston, entre el 22 y el 24 de junio de 2026, junto a MicroWatt Controls.
El valor está en poder entrar donde otros robots no pueden
La novedad no es que exista otro robot móvil para inspección. Lo relevante es la combinación de movilidad autónoma, sensores industriales y certificación para ubicaciones peligrosas. MicroWatt, socio local de ExRobotics, presenta el ExR-2.5 como un robot certificado para inspecciones en localizaciones peligrosas en Norteamérica y lo muestra estos días en el stand 816 del evento de Houston.
Ese matiz regulatorio importa. En refinerías, plantas químicas, terminales de gas, instalaciones de GNL o activos de petróleo y gas, un robot no puede tratarse como un simple AMR de almacén. Si entra en una zona con atmósferas potencialmente explosivas, su batería, electrónica, motores, sensores y sistema de carga forman parte del problema de seguridad. Ahí es donde la certificación pesa más que una demo de navegación.
La página técnica de UL Solutions sobre UL 6260 describe este marco como una certificación para equipos de inspección y mantenimiento operados remotamente en ubicaciones clasificadas. En la práctica, busca demostrar que robots y drones cumplen requisitos para operar en atmósferas potencialmente explosivas, con pruebas relacionadas con fuego, choque eléctrico, lesiones personales y protección frente a explosión.
Un robot de rondas, sensores y retorno a base
El ExR-2.5 no está pensado para manipular válvulas ni sustituir una cuadrilla completa. Su papel es más limitado y, precisamente por eso, más realista: recorrer rutas de inspección, observar puntos definidos, registrar datos y volver a su estación. ExRobotics lo describe como una plataforma modular para ubicaciones con gas potencialmente explosivo, con opciones de cámara óptica, térmica y acústica, además de detectores de gas y otros módulos.
En la página de producto de ExRobotics, la compañía indica que sus robots pueden operar entre -40 ºC y +55 ºC, según la configuración instalada, desplazarse a 2 km/h y realizar misiones de 2 a 6 horas en función de la distancia recorrida. También afirma que están diseñados para ejecutar 2 o 3 misiones diarias, en exteriores y durante al menos 6 meses sin intervención física humana.
La autonomía se apoya en LiDAR para construir mapas, localizar puntos de interés y ejecutar misiones desde la salida de la base hasta el retorno a la estación de carga. La capa de software permite recoger imágenes, sonidos y concentraciones de gas alrededor de la ruta, y transferir esos datos a sistemas del cliente mediante API. Esto no convierte al robot en un inspector universal, pero sí en una herramienta útil para aumentar frecuencia y consistencia de las rondas.
The Robot Report añade otro dato de contexto: ExRobotics afirma haber completado miles de misiones con operadores como Shell, Repsol y BP. Conviene leerlo como señal de madurez operativa, no como prueba de que todos los casos estén resueltos. La parte difícil en estas instalaciones no es solo mover el robot, sino integrarlo en permisos, protocolos de seguridad, comunicaciones, mantenimiento y turnos reales.
Por qué Norteamérica cambia la escala
La entrada en Norteamérica tiene sentido por dos razones. La primera es industrial: petróleo, gas, petroquímica y energía concentran activos envejecidos, presión por reducir exposición humana y una necesidad constante de inspección documentada. La segunda es comercial: MicroWatt actúa como distribuidor, fabricante y proveedor de servicio en la región, según la cobertura de The Robot Report, lo que acerca soporte local a operadores que no van a adoptar un robot de seguridad crítica sin servicio cercano.
El lanzamiento tampoco debe confundirse con una automatización plena de la inspección industrial. Un robot certificado puede reducir entradas humanas a zonas de riesgo, mantener rondas más frecuentes y registrar datos de forma repetible, pero sigue dependiendo de una buena ingeniería de despliegue. Hay que mapear la planta, definir puntos de interés, validar comunicaciones, enseñar qué datos capturar y decidir qué ocurre cuando el robot detecta una anomalía.
La señal interesante es otra: la robótica de inspección está saliendo del terreno de la demostración y entrando en el de la certificación específica por entorno. Para fábricas, almacenes y hospitales se habla mucho de autonomía. En ubicaciones peligrosas, la pregunta previa es más dura: si algo sale mal, ¿puede el robot estar allí sin añadir riesgo? El ExR-2.5 compite precisamente en esa frontera.
Fuentes
- MicroWatt Controls - Meet the ExR-2.5 at the EDRC Summit [en]
- ExRobotics - Our Products, ExR-2.5 y módulos de inspección [en]
- UL Solutions - UL 6260 Certification for HazLoc robots and drones [en]
- The Robot Report - ExRobotics launches UL-certified inspection robot [en]
- Imagen: ExRobotics vía The Robot Report [en]