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Seasats suma 24 millones en pedidos de barcos autónomos

Seasats recibe más de 24 millones de dólares en pedidos de Lightfish para la Marina y los Marines de EE. UU., con compras y servicio gestionado.

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Seasats suma 24 millones en pedidos de barcos autónomos

Seasats ha cerrado en un mes pedidos por más de 24 millones de dólares para sus embarcaciones autónomas de superficie. Los contratos proceden de varios organismos de seguridad nacional de Estados Unidos e incluyen unidades Lightfish destinadas a la Marina y al Cuerpo de Marines, además de servicios en los que la propia empresa opera y mantiene la flota.

Pedidos firmes, no el máximo de un contrato marco

El matiz financiero es importante. Seasats presenta los más de 24 millones de dólares como pedidos con financiación comprometida, no como el valor máximo de contratos que podrían ejecutarse solo en parte. La compañía no ha identificado a todos los compradores, el número de embarcaciones ni el reparto del importe entre hardware, mantenimiento y servicios.

Sí confirma dos formas de adquisición. Algunos clientes compran los vehículos y otros contratan cobertura persistente de sensores mediante un modelo de Robot as a Service. En este segundo caso, Seasats se responsabiliza de operar y mantener los barcos para entregar información, una fórmula que traslada al proveedor parte del trabajo de despliegue y sostenimiento.

La nota de prensa del pedido señala expresamente entregas de Lightfish para la Marina y los Marines estadounidenses. También eleva a más de 100 millones de dólares el volumen acumulado de contratos de la empresa, una cifra corporativa que agrupa acuerdos de distinto tipo y no equivale necesariamente a ingresos ya reconocidos.

El anuncio representa una aceleración comercial para una plataforma que ya ha participado en operaciones con la Marina, la agencia oceanográfica NOAA y centros de investigación. A diferencia de una demostración aislada, los nuevos compromisos combinan adquisición de equipos y prestación continuada de cobertura marítima. Lo que aún no permite saber es cuántos sistemas estarán simultáneamente en el agua ni cuándo se completarán las entregas.

Un sensor flotante que cabe en una camioneta

Lightfish es una embarcación no tripulada pequeña, pensada para permanecer mucho tiempo en el mar sin la logística de un buque convencional. La nota del pedido describe unidades de unos 3,35 metros de eslora y 163 kilogramos de peso. La ficha técnica actual de Seasats rebaja el peso de la configuración base a 138 kilogramos, una diferencia que probablemente responde a versiones o equipamiento, pero que la empresa no explica en el anuncio.

La documentación oficial de Lightfish atribuye al modelo base una autonomía de hasta seis meses, un alcance de 8.000 millas náuticas y una velocidad máxima de cinco nudos. Combina paneles solares, propulsión eléctrica y una reserva híbrida; además, la compañía lo presenta como autoenderezable y apto para trabajar con mar de estado 6. Son especificaciones del fabricante, no resultados certificados de forma independiente para cada configuración.

Su ventaja operativa está en el tamaño. Una o dos personas pueden transportarlo en la parte trasera de una camioneta y botarlo manualmente desde una rampa. El casco incorpora una bodega modular que admite hasta 29,9 kilogramos de carga útil en la versión base. Seasats ofrece cámaras electroópticas e infrarrojas, sonar y otros sensores, con una biblioteca de más de 50 cargas; el sistema también integra comunicaciones Iridium y Starlink, cinco cámaras HD y procesamiento local para clasificación de objetivos.

Esa modularidad permite usar un mismo casco para vigilancia portuaria, detección de tráfico, batimetría o investigación oceanográfica. El producto no es un interceptor rápido: su misión principal es observar durante semanas o meses y transmitir datos. Seasats reserva esa respuesta de mayor velocidad para Quickfish, otra plataforma de su catálogo.

Las travesías prueban alcance, no toda la operación

Lightfish cuenta con antecedentes que ayudan a poner el pedido en contexto. En 2025, una unidad recorrió más de 7.500 millas desde San Diego hasta Japón durante 150 días, con paradas para demostraciones en Hawái y Okinawa. En mayo de 2026, otra atravesó de forma autónoma el estrecho de Taiwán durante cinco días y cubrió más de 1.000 millas náuticas mientras monitorizaba tráfico marítimo.

Estas misiones respaldan la capacidad de navegación de largo alcance y comunicación remota, pero no demuestran por sí solas disponibilidad continua de una flota militar. Para valorar los nuevos contratos faltan tasas de misión completada, intervenciones humanas, consumo con distintas cargas, resistencia a interferencias y costes operativos. Tampoco se han publicado las reglas con las que los sistemas clasifican objetivos ni cómo se integra la información en los centros de mando de cada cliente.

El avance comercial está, por tanto, en que varios compradores han comprometido dinero para desplegar una capacidad existente y no solo para estudiarla. Seasats pasa de los hitos de travesía a una mezcla de venta de robots y servicio gestionado. La prueba decisiva será sostener esa cobertura a escala con la misma persistencia que ha mostrado una embarcación individual.

Fuentes

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