Galbot ha abierto las reservas en China de ET1, su primer humanoide bípedo, y ha acompañado el paso comercial con una ficha que por fin permite separar el robot real de las cifras preliminares que circularon tras su presentación. La compañía plantea tres versiones para entretenimiento, recepción e interacción con público, aunque todavía no muestra un precio ni un calendario de entrega accesibles fuera de su tienda china.
Un bípedo compacto con tres niveles de hardware
La página oficial del producto sitúa al ET1 en 1,25 metros de altura y 32 kilogramos con batería. Es un formato sensiblemente más pequeño que los humanoides industriales de tamaño adulto y encaja con los escenarios que Galbot enseña: parques de ocio, entradas de comercios, espectáculos y actuaciones en directo.
El fabricante divide el robot en versiones estándar, profesional y flagship. Todas parten de 26 grados de libertad, pero las dos superiores añaden manos diestras con otros 12 grados, hasta un total de 38. La percepción visual se apoya en una cámara estéreo y el control básico combina los procesadores RK3588 y RDK X5. La versión profesional suma un NVIDIA Jetson Orin Nano de 40 TOPS, mientras la flagship sube a un módulo Jetson Orin NX de 100 TOPS.
Esta segmentación revela mejor el propósito del producto que las demostraciones deportivas con las que se dio a conocer. El modelo estándar parece orientado a movimiento expresivo e interacción, mientras las manos y la computación adicional de las variantes superiores abren la puerta a tareas que exigen percepción y manipulación. Galbot no ha detallado, sin embargo, carga útil de brazos y manos, autonomía, velocidad de marcha, resistencia a caídas ni certificaciones para compartir espacio con clientes.
De la presentación en WRC a un canal de compra
ET1 debutó el 19 de agosto en la World Robot Conference 2026 de Pekín. Allí apareció junto a Xiao Gai, el robot con ruedas que había participado en la gala televisiva del Año Nuevo chino, e hizo demostraciones de baile, conversación y coordinación con otros cuerpos robóticos. La novedad de este 3 de septiembre no es otro vídeo: el sitio de Galbot ya dirige a una ficha de compra en JD.com y la compañía había anunciado que las reservas comenzarían hoy.
La apertura debe interpretarse con cautela. Un botón de compra convierte el anuncio en una oferta más concreta, pero no equivale por sí solo a producción en volumen. La ficha pública de Galbot no indica precio, depósito, plazo de entrega, unidades disponibles ni mercados fuera de China. Tampoco identifica clientes que vayan a utilizar ET1 en los escenarios comerciales propuestos. Hasta que aparezcan esas condiciones, estamos ante un robot reservable, no ante una plataforma con entregas demostradas.
También se han corregido algunas cifras difundidas antes de abrir la ficha oficial. La información publicada por Gasgoo hablaba de 1,23 metros y 30 kilogramos. Los datos actuales del fabricante son 1,25 metros y 32 kilogramos. La diferencia puede responder a una revisión del diseño o a criterios de medición distintos, pero para evaluar el producto conviene tomar como referencia la especificación oficial disponible en el momento de la reserva.
AstraBrain intenta separar inteligencia y cuerpo
El argumento técnico de Galbot es que ET1 no funciona como una colección de coreografías grabadas. Su modelo de movimiento, descrito como un Transformer de cientos de millones de parámetros, genera acciones de cuerpo completo. Por encima se sitúa AstraBrain-Agent, la arquitectura que observa el entorno, interpreta instrucciones y planifica secuencias de comportamiento.
La empresa sostiene que el robot puede aprender movimientos mediante interacción sin realizar una nueva sesión de captura ni preparar un vídeo específico para cada habilidad. Durante la presentación mostró esa idea con movimientos expresivos y entrenamiento de tenis. Es una dirección relevante: si el control aprendido se transfiere entre tareas, el mismo hardware podría incorporar repertorios nuevos sin reprogramar cada articulación.
Pero las demostraciones públicas aún no prueban esa generalización de forma independiente. Galbot no publica una tasa de éxito, el número de intentos fallidos, el tiempo necesario para adquirir una habilidad ni una comparación reproducible con otros controladores. La cobertura de Xinhua sobre el lanzamiento describe movimientos generados en tiempo real y aprendizaje por interacción, pero esas capacidades proceden de la compañía y de una exhibición preparada.
El reto no es bailar, sino trabajar ante público
Galbot ya acumula experiencia operativa con el G1, un torso de dos brazos sobre ruedas empleado en tiendas y entornos industriales. ET1 cambia la base estable por piernas y busca un mercado distinto, donde la forma humana, la conversación y el movimiento expresivo son parte del servicio. Esa elección también añade complejidad: equilibrio, autonomía energética, seguridad ante una caída y mantenimiento de más articulaciones.
Las reservas aportan una señal comercial y la ficha elimina parte de la ambigüedad del estreno. Aun así, las preguntas decisivas siguen abiertas. El siguiente avance medible no será una coreografía más difícil, sino conocer precio y entrega, ver robots trabajando durante jornadas completas y publicar datos de disponibilidad, intervenciones y seguridad. ET1 ya tiene cuerpo, versiones y canal de compra; todavía debe demostrar que esos elementos forman un producto repetible.
Fuentes
- Galbot — ficha oficial, versiones y especificaciones de ET1 [en/zh]
- Gasgoo — anuncio de la apertura de reservas del Galbot ET1 [en]
- Xinhua — presentación de ET1 en la World Robot Conference 2026 [zh]
- China Daily — demostración física de ET1 y contexto de AstraBrain-Agent [en]
- Imagen: Galbot — frame oficial de ET1 en un escenario de interacción [en/zh]
