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Humanoides

HONOR lleva sus humanoides D1 y A1 a una carrera en Malasia

HONOR saca por primera vez de China a sus humanoides D1 y A1: uno completa 10 kilómetros y el otro participa en una prueba de 5 kilómetros.

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HONOR lleva sus humanoides D1 y A1 a una carrera en Malasia

HONOR ha llevado por primera vez sus robots humanoides fuera de China. El D1 completó la categoría de 10 kilómetros de la Malaysia Marathon 2026 y el A1 participó en el recorrido de 5 kilómetros, una exhibición pública que prueba locomoción prolongada en calor pero no equivale a un despliegue comercial.

Diez kilómetros en el calor de Kuala Lumpur

La prueba se celebró el 30 de agosto de 2026 en Kuala Lumpur. HONOR Robotics D1 tomó la salida de la categoría de 10 kilómetros y llegó al final del recorrido, mientras que HONOR Robotics A1 acompañó a participantes y representantes públicos en la prueba de 5 kilómetros. La compañía presentó ambas apariciones como el debut internacional de su programa de humanoides.

El recorrido malasio añadió una condición distinta a las demostraciones previas en China: calor y humedad sostenidos al aire libre. Ese entorno exige mantener la temperatura de motores, electrónica y batería durante miles de ciclos de zancada, además de conservar el equilibrio sobre pavimento real y entre participantes. La cobertura publicada tras la carrera confirma que D1 completó la distancia, aunque no ofrece su tiempo, número de paradas, cambios de batería ni intervenciones humanas.

Esa ausencia impide comparar el resultado con una carrera deportiva convencional o calcular velocidad media y autonomía efectiva. Tampoco se ha detallado si el robot navegó por sí mismo, siguió una trayectoria predefinida o recibió asistencia remota. Lo verificable es más acotado: la máquina recorrió 10 kilómetros en un acto público fuera de su país de origen, sin que HONOR haya comunicado incidentes durante la prueba.

El A1 tuvo un papel diferente. Participó en el trayecto de 5 kilómetros y apareció junto al viceprimer ministro malasio Ahmad Zahid Hamidi y otros asistentes. La fotografía difundida por la organización y la prensa local muestra al robot operando entre personas, pero el acto estaba preparado y supervisado. Sirve para observar movilidad y presencia pública; no demuestra todavía autonomía segura entre peatones en un espacio sin control.

De la media maratón china al estreno internacional

D1 ya había protagonizado una demostración más exigente en abril. En la página oficial de HONOR, la empresa atribuye a su humanoide un tiempo de 50 minutos y 26 segundos en la media maratón de robots de Beijing E-Town y una velocidad máxima de 14,5 metros por segundo. La competición se disputó en un circuito separado del de los atletas humanos y con reglas propias para los equipos robóticos.

El dato de velocidad punta no debe confundirse con el ritmo mantenido durante 21,1 kilómetros. El tiempo global equivale a una media cercana a 25 km/h, muy por debajo de ese máximo instantáneo. Tampoco convierte automáticamente a D1 en un robot preparado para tareas útiles: correr de forma repetitiva y manipular objetos, comprender un entorno o trabajar con seguridad junto a personas son problemas técnicos diferentes.

La participación en Malasia cambia el contexto, no la naturaleza del ensayo. Transportar el robot a otro país, ponerlo en marcha bajo otro clima y completar una distancia significativa aporta información operativa sobre logística, puesta a punto y resistencia. Sin embargo, HONOR no ha publicado telemetría, consumo, temperatura, estabilidad, tasa de fallos o configuración de control que permita evaluar técnicamente cuánto ha aprendido respecto a la carrera de Pekín.

Una demostración de locomoción, no un producto anunciado

HONOR presentó su entrada en robótica humanoide en marzo, dentro de una estrategia que conecta teléfonos, dispositivos con IA y máquinas físicas. La compañía señaló entonces tres ámbitos de interés: asistencia en comercios, inspección de lugares de trabajo y compañía. Ninguno de ellos se valida directamente recorriendo una carrera, aunque la locomoción robusta sea una condición previa para operar fuera del laboratorio.

El programa tampoco tiene todavía precio, fecha de venta o ficha técnica comercial completa para D1 y A1. La aparición en Kuala Lumpur funciona sobre todo como demostración de ingeniería y acción de marca. Ofrece una prueba visible de que los robots existen y pueden sostener movimiento durante kilómetros, pero deja abiertas preguntas decisivas sobre carga útil, duración de batería, percepción, seguridad funcional, mantenimiento y autonomía sin supervisión.

La distinción importa en un mercado donde las carreras de humanoides producen imágenes fáciles de comparar, mientras que el trabajo útil es más difícil de medir. Para valorar el avance de HONOR habrá que ver los mismos robots ejecutar durante horas una tarea concreta, publicar sus intervenciones y repetirla en instalaciones de clientes. Los 10 kilómetros de Malasia son un ensayo físico relevante; todavía no son evidencia de un humanoide listo para trabajar.

Fuentes

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