robotica.esrobotica.es
Industria y Logística

Armo One mueve mercancía en un supermercado de Nueva York

MUSE inicia en Foodcellar Market su primer despliegue estadounidense de Armo One, un robot autónomo que transporta carros cargados dentro de la tienda.

·
4 min de lectura
Armo One mueve mercancía en un supermercado de Nueva York

La japonesa MUSE ha puesto a trabajar su robot móvil Armo One en un supermercado de Nueva York. Es la primera instalación de la compañía en Estados Unidos y empieza con una tarea concreta: mover por la tienda carros cargados de mercancía para reducir el esfuerzo de los empleados durante la reposición.

Un piloto comercial en una tienda abierta al público

El despliegue comenzó en agosto de 2026 en un establecimiento de Foodcellar Market en Long Island City, dentro del distrito de Queens. Según el anuncio oficial de MUSE, Armo transporta carros con productos pesados entre distintas zonas del supermercado mientras el personal se ocupa de colocar la mercancía en los lineales y atender a los clientes.

La diferencia frente a una demostración de feria es el entorno. El robot comparte pasillos con compradores, trabajadores, estanterías y otros carros en una tienda que continúa operando. Esto obliga a navegar entre obstáculos cambiantes y a encajar en una rutina ya existente, sin convertir el local en un almacén diseñado alrededor de la automatización.

El sistema no manipula cada botella o paquete. Armo funciona como una base móvil que se acopla a un carro y automatiza el tramo de transporte; la carga, la descarga y la reposición en la estantería siguen en manos de personas. Es una división del trabajo menos vistosa que un robot con brazos, pero también más sencilla de integrar en un comercio donde cambian continuamente el surtido, el peso y la forma de los productos.

MUSE y Foodcellar no han publicado cuántos kilómetros recorrerá el robot, qué carga admite el carro, cuántas horas opera al día ni cuánto tiempo de trabajo esperan ahorrar. La instalación debe leerse por ahora como un piloto comercial de una unidad en una tienda, no como un despliegue generalizado. La cadena estudiará una posible ampliación después de evaluar los resultados.

Una plataforma modular que ya trabaja en Japón

Armo One no nace con esta prueba. MUSE presentó el modelo de producción en octubre de 2024 y comenzó los envíos en marzo de 2025. Su planteamiento consiste en reutilizar la misma base autónoma con módulos intercambiables: transporte de mercancía, captura de imágenes de los lineales, promoción mediante pantalla y guía de clientes.

La descripción del producto conecta las imágenes de estanterías con Eureka Platform, un servicio en la nube que permite revisar faltas de producto, cumplimiento del planograma y precios. Esa capa no forma parte de la tarea anunciada para Foodcellar, centrada en el transporte, pero explica por qué MUSE presenta el robot como una plataforma para varias labores y no como un simple remolcador autónomo.

La empresa ya tiene experiencia operativa en supermercados japoneses. En febrero de 2025 comunicó que la cadena Belc había ampliado Armo de dos a diez tiendas tras las primeras pruebas. MUSE atribuyó a sus instalaciones una reducción de hasta el 30 % del trabajo dedicado a reponer estanterías y un retorno potencial de hasta cinco veces la inversión. Son cifras aportadas por el fabricante y asociadas a su operación en Japón; no deben trasladarse automáticamente al supermercado neoyorquino, donde todavía no hay resultados publicados.

Este verano, la cadena de droguerías Welcia también inició una prueba de seis meses en cinco establecimientos del área de Tokio. Allí la función cambia: cuatro nuevas tiendas emplean el módulo promocional y una combina esa tarea con el escaneo de estanterías. La variedad de usos refuerza el argumento modular de MUSE, aunque cada configuración necesita demostrar por separado que aporta valor suficiente durante toda la jornada.

La prueba empieza donde terminan las promesas

La entrada en Foodcellar da a MUSE una referencia física en el mercado estadounidense, pero aún deja abiertas las preguntas que determinan si el modelo puede escalar. La compañía no facilita precio ni cuota mensual, disponibilidad del robot, intervenciones humanas, incidencias de navegación o comparación de productividad antes y después de instalarlo.

También falta saber cuánto trabajo útil acumula fuera de las horas punta. En retail, una máquina puede tener sentido si participa en varias tareas a lo largo del día; de lo contrario, el ahorro generado durante la reposición puede no compensar su coste. La modularidad de Armo intenta responder precisamente a ese problema, pero cambiar de módulo y de flujo operativo añade coordinación y formación.

El piloto de Queens importa porque traslada el robot desde las pruebas y ferias estadounidenses a una tienda real. Su siguiente hito no será otra función anunciada, sino datos verificables sobre disponibilidad, cargas transportadas, tiempo ahorrado y continuidad de uso. Hasta entonces, Armo One demuestra que puede incorporarse a la operación diaria de un supermercado; todavía no que el modelo sea repetible a escala en Estados Unidos.

Fuentes

Más artículos