Plus One Robotics ha enseñado su sistema InductOne trabajando durante una jornada completa de demostración pública. La compañía y Robotics & Automation News sitúan la prueba en un terreno más útil que el vídeo promocional: ocho horas de funcionamiento continuo, 19.784 paquetes procesados y una media de 2.488 picks por hora.
Una demo larga vale más que un clip perfecto
La robótica de almacén vive rodeada de clips breves, tomas cerradas y demostraciones muy controladas. Eso no invalida la tecnología, pero suele ocultar la parte que decide si un sistema se compra o se queda en feria: qué ocurre cuando la máquina trabaja durante horas, con paquetes distintos, ritmos variables y pequeñas imperfecciones acumuladas.
Ahí está el interés de la prueba de Plus One. Según la cobertura publicada el 22 de mayo de 2026, InductOne funcionó durante 480 minutos y completó 19.784 selecciones. La empresa también comunicó una precisión de agarre del 99,15 % y una tasa de identificación de código de barras del 99,83 %. Son cifras declaradas por la compañía, no una auditoría independiente, pero el formato abierto de la demostración aporta más contexto que una ficha técnica aislada.
InductOne es una célula para inducción de paquetes: toma piezas de un flujo, las identifica y las coloca de forma ordenada en el sistema posterior. En logística de paquetería, ese paso es menos vistoso que un robot humanoide cargando cajas, pero tiene un impacto directo. Si la inducción falla, todo lo que viene después —clasificación, rutas, expedición y promesa de entrega— empieza a acumular retrasos.
Visión, agarre y control remoto humano
La propuesta de Plus One no se apoya solo en el brazo. En sus páginas oficiales, la compañía describe InductOne como una solución que combina visión 3D, inteligencia artificial, planificación de movimiento y robótica industrial para mover paquetes desde contenedores, cintas o gaylords hacia líneas de inducción. La capa de software PickOne es la que interpreta la escena y decide qué pieza coger, dónde sujetarla y cómo colocarla.
Ese detalle importa porque el problema no es siempre la mecánica del robot. Una célula de picking en paquetería tiene que leer objetos deformables, reflectantes, parcialmente tapados o mal orientados. También debe detectar etiquetas, evitar colisiones y mantener ritmo sin pedir al operario que prepare cada pieza de forma perfecta. En otras palabras: el robot tiene que absorber parte del desorden normal de un almacén.
Plus One añade además Yonder, su sistema de supervisión humana remota. La idea es que un operador pueda intervenir cuando el robot encuentra una excepción que no sabe resolver por sí solo. No es autonomía total, y conviene decirlo así. Pero para muchas operaciones logísticas esa arquitectura puede ser más realista que perseguir un sistema cerrado que nunca necesita ayuda. La pregunta práctica es si la intervención humana queda reducida a un porcentaje suficientemente bajo como para mejorar productividad, disponibilidad y coste operativo.
La propia compañía presume en su web de más de 1.500 millones de picks procesados por sus sistemas. Esa cifra no sustituye a métricas públicas por cliente, pero sí da una pista de madurez: Plus One no está enseñando un brazo experimental desde cero, sino una familia de software y células que ya se vende para operaciones reales de cumplimiento, clasificación e inducción.
Qué demuestra y qué queda pendiente
La parte más interesante de la prueba es que baja la conversación a métricas de proceso. 2.488 picks por hora no significa lo mismo en cualquier almacén: depende del mix de paquetes, de la alimentación de entrada, del transportador posterior, del número de errores recuperables, del mantenimiento y del coste de supervisión. Aun así, publicar la duración, el volumen y los porcentajes de agarre e identificación permite discutir algo más concreto que “IA para almacenes”.
También ayuda a separar automatización útil de espectáculo. InductOne no intenta parecer humano ni resolver toda la logística de golpe. Ataca una tarea estrecha, repetitiva y medible. Esa limitación es precisamente parte de su valor: si una célula puede instalarse en puntos de inducción existentes y estabilizar un cuello de botella, el retorno es más fácil de calcular que en proyectos demasiado generales.
La cautela está en que seguimos hablando de datos comunicados por el fabricante. Falta saber cómo varían esas métricas en turnos con más diversidad de paquetes, cambios de formato, picos de temporada, suciedad, desgaste de ventosas, fallos de lectura o integración con sistemas de terceros. También sería útil conocer el número de intervenciones de Yonder durante la prueba y el tiempo medio de recuperación tras cada excepción.
Con esos límites, la demostración apunta en una dirección sana para la robótica logística. Menos promesa abstracta de autonomía total y más evidencia operacional: horas trabajadas, piezas procesadas, errores, identificación y continuidad. Para un almacén, esa es la conversación que importa.
Fuentes
- Robotics & Automation News - Plus One Robotics streams eight hours of live warehouse automation performance [en]
- Plus One Robotics - InductOne [en]
- Plus One Robotics - Parcel Induction [en]
- Plus One Robotics - PickOne [en]
- Imagen: Plus One Robotics / Robotics & Automation News - sistema InductOne en una célula de inducción [en]