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Industria y Logística

Galaxea estrena Nexo con 20 kg de carga y ocho horas

Galaxea presenta Nexo, un robot bimanual sobre ruedas con 30 grados de libertad, 20 kg de carga conjunta y ocho horas de autonomía declarada.

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Galaxea estrena Nexo con 20 kg de carga y ocho horas

Galaxea AI ha presentado Nexo, un robot bimanual sobre ruedas pensado para tareas de manipulación en fábricas, almacenes, comercios y servicios. La nueva plataforma combina 30 grados de libertad, una carga conjunta declarada de 20 kg en los dos brazos y hasta ocho horas de funcionamiento.

El estreno se produjo en la World Robot Conference 2026 de Pekín, donde la compañía también mostró aplicaciones de preparación de pedidos y montaje. Es un lanzamiento de producto con hardware físico, pero todavía no equivale a un despliegue comercial probado: Galaxea no ha publicado precio, calendario de entrega ni resultados de clientes para Nexo.

Un cuerpo móvil para manipular, no solo transportar

Nexo pertenece a la familia de robots móviles con dos brazos, una configuración que intenta unir la capacidad de desplazamiento de un AMR con la manipulación de una célula industrial. Según la información difundida por Galaxea, los 30 grados de libertad se reparten entre brazos, hombros, cuello, cintura y base móvil.

La empresa sitúa su carga máxima conjunta en 20 kg. Esa cifra permite plantear tareas que van más allá de recoger artículos ligeros: mover cajas, alimentar puestos de producción o manipular componentes con ambos brazos. La especificación no aclara, sin embargo, cuánto puede cargar cada brazo por separado, a qué alcance se mantiene el máximo ni cómo afecta el peso transportado a la autonomía.

La batería es otro de sus argumentos. Galaxea declara ocho horas de uso y contempla carga rápida, cambio de batería y retorno autónomo a una estación. Estas opciones apuntan a operación por turnos, aunque ocho horas nominales no garantizan ocho horas de trabajo continuo. El consumo dependerá del movimiento de los brazos, la carga, los tiempos de espera y la frecuencia con la que el robot se desplace.

Nexo sucede a plataformas como R1 Pro, que Galaxea comercializa como robot móvil de investigación y desarrollo. El cambio de enfoque es relevante: la empresa presenta ahora Nexo como máquina de productividad para entornos estructurados, mientras reserva su bípedo Kengo para terrenos y situaciones donde las ruedas tienen más limitaciones.

Una tienda robotizada como banco de pruebas público

Para acompañar el lanzamiento, Galaxea montó en la feria una reproducción de una tienda de preparación rápida de pedidos. Los visitantes enviaban encargos mediante una aplicación y el sistema debía identificar los productos, desplazarse, recogerlos, abrir bolsas y completar el empaquetado.

Durante el evento, la compañía contabilizó 900 pedidos completos, 1.775 recogidas y 1.560 ciclos de empaquetado. También afirmó que el sistema podía trabajar con decenas de miles de referencias sin programar cada artículo de forma individual y recuperarse de cambios de posición o interrupciones de la tarea.

Son datos más útiles que una demostración aislada, porque describen una secuencia de trabajo larga y repetida. Aun así, proceden del fabricante y de un entorno preparado en su propio expositor. No se han publicado la tasa de éxito, el tiempo medio por pedido, el número de intervenciones humanas ni una comparación con una operación comercial equivalente. Por tanto, la prueba muestra integración funcional, no rentabilidad ni fiabilidad industrial certificada.

La segunda demostración relevante fue un montaje en el que un robot manipulaba tornillos y una herramienta para ensamblar otro robot. Galaxea atribuye a su combinación de visión, coordinación bimanual, control de fuerza y aprendizaje por refuerzo una mejora de velocidad superior al 30% frente a la programación mediante enseñanza manual. De nuevo, faltan el protocolo de comparación, el número de ciclos y las tasas de fallo para valorar el resultado fuera de la feria.

De la demostración a una ficha de producto completa

Nexo encaja en una tendencia clara: para muchas tareas industriales no hacen falta piernas, sino una base estable, autonomía suficiente y brazos capaces de cubrir un espacio de trabajo amplio. Las ruedas reducen complejidad mecánica y consumo en suelos preparados, mientras el torso y los dos brazos permiten operar en instalaciones diseñadas para personas.

La incógnita es cuánto de la flexibilidad mostrada puede trasladarse a producción. Galaxea asegura que trabaja con cerca de cien clientes y ha anunciado una estrategia que combina robots, modelos de IA y aplicaciones sectoriales. Pero no ha identificado todavía un cliente de Nexo ni ha detallado certificaciones de seguridad, precisión, velocidad, sensores, peso del equipo o disponibilidad comercial.

Esos datos serán decisivos. Los 20 kg, las ocho horas y los 30 grados de libertad dibujan una plataforma físicamente capaz; las pruebas de Pekín enseñan qué quiere hacer con ella. El siguiente paso debe medirse en instalaciones reales, intervenciones por turno, disponibilidad y coste por tarea, no solo en ciclos completados dentro de un stand.

Fuentes

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