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Industria y Logística

Mantis presenta MR-X, un robot dual sin jaulas

Mantis Robotics estrena en Automate 2026 el MR-X, un robot de dos brazos que promete 70 libras de carga y seguridad sin vallas.

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Mantis presenta MR-X, un robot dual sin jaulas

Mantis Robotics ha aprovechado Automate 2026 para enseñar MR-X, un robot industrial de dos brazos que intenta ocupar un espacio intermedio entre el cobot lento, el brazo industrial vallado y el humanoide de propósito general.

Dos brazos y velocidad industrial

La promesa central del MR-X es muy concreta: trabajar con dos brazos, en un espacio de tamaño humano, sin obligar a rodear la célula con jaulas de seguridad. Según la información publicada por Mantis en su página oficial del producto, el robot puede levantar hasta 70 libras y alcanzar una velocidad máxima de 10,6 m/s. Son cifras relevantes porque atacan una limitación conocida de muchos robots colaborativos: pueden operar cerca de personas, pero a menudo lo hacen a velocidades y cargas que los dejan fuera de tareas exigentes de producción o logística.

La compañía lo presenta como un robot de doble brazo para tareas como ensamblaje bimanual, clasificación de paquetes, transferencia de materiales y picking goods-to-person. No es un humanoide con piernas ni una plataforma pensada para hacer cualquier cosa en una fábrica; es más bien un cuerpo robótico fijo o integrable en bases móviles, diseñado para manipular con dos extremidades allí donde una solución de un solo brazo se queda corta o obliga a rediseñar demasiado la estación.

Ese punto es importante. La industria ya tiene brazos muy rápidos y precisos, pero suelen vivir dentro de celdas protegidas. También tiene cobots fáciles de desplegar, pero con compromisos claros de ciclo, carga y alcance. Mantis intenta vender otra arquitectura: mantener el rendimiento industrial y, al mismo tiempo, reducir el coste físico y operativo de separar al robot de los trabajadores.

SafetyCore como pieza de la propuesta

La tecnología que sostiene esa lectura es Mantis SafetyCore, el sistema de seguridad que la empresa describe como una capa de reflejos robóticos. En la nota distribuida por RoboticsTomorrow, Mantis afirma que SafetyCore procesa el entorno en tiempo real y reacciona de forma autónoma cuando una persona entra en la trayectoria del robot, sin depender solo de sensores externos o zonas fijas de exclusión.

El MR-X hereda esa tesis del MR-1, el robot anterior de la compañía. Mantis asegura que el MR-1 ya estaba certificado bajo ISO 10218 e ISO 13849 y que podía operar hasta 10,6 m/s sin jaulas. El MR-X extiende esa base a un formato de dos brazos y más fuerza, con una burbuja de seguridad de 360 grados y un sistema de reflejos determinista integrado.

La lectura prudente es que Mantis no está diciendo simplemente “más IA” sobre un robot. Está intentando convertir la seguridad en el producto. Si una fábrica puede mantener velocidades útiles sin instalar vallados, escáneres externos complejos o zonas rígidas que bloquean el flujo, el ahorro no está solo en el robot, sino en el diseño completo de la célula. La pregunta será cuánto de esa promesa se mantiene en aplicaciones reales con piezas irregulares, tráfico humano, estaciones estrechas y cambios de turno.

Lo que falta por demostrar

Mantis habla de IA embebida para preprogramar tareas frecuentes, desde pick-and-place aleatorio hasta sorting en entornos con desorden. También menciona programación sin código y gemelos digitales para acelerar el despliegue. Son ingredientes alineados con la dirección que está tomando la automatización industrial: menos programación punto a punto y más paquetes de aplicación que un integrador pueda ajustar con rapidez.

Pero el MR-X acaba de presentarse públicamente. La empresa invita a visitantes de Automate 2026 a verlo en el stand 1261 y a registrarse para acceso prioritario, lo que sitúa la noticia en fase de lanzamiento y captación de primeros clientes. No hay todavía datos públicos de instalaciones, disponibilidad comercial amplia, precio, tiempos de entrega ni métricas comparables en una planta de cliente.

Eso no rebaja el interés del anuncio. Al contrario: lo coloca en un punto bastante sano del debate actual sobre IA física. Mientras muchos fabricantes persiguen el formato humanoide completo, Mantis apuesta por resolver una parte más estrecha y quizá más vendible del problema: manipulación industrial con dos brazos, seguridad cercana a personas y velocidad suficiente para que el ciclo no deje de tener sentido económico.

Si MR-X consigue demostrar esa combinación fuera de una feria, podría ser una alternativa seria para operaciones donde un cobot se queda corto y un robot industrial tradicional obliga a cerrar demasiado espacio. Si no, quedará como otro recordatorio de que la seguridad robótica no se resuelve con una buena demo, sino con certificación, integración y datos de operación sostenida.

Fuentes

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