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Novarc lleva NovAI Autonomy a robots ABB y Yaskawa

Novarc presenta NovAI Autonomy en Automate 2026, una capa de visión y control adaptativo para soldadura robótica sobre celdas ABB y Yaskawa.

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Novarc lleva NovAI Autonomy a robots ABB y Yaskawa

Novarc Technologies ha presentado NovAI Autonomy como una capa de IA física para soldadura robótica que no intenta vender otro brazo, sino mejorar las celdas de ABB, Yaskawa y otros fabricantes que ya están en planta.

El lanzamiento se ha anunciado en Automate 2026, que se celebra en Chicago del 22 al 25 de junio, y apunta a un problema muy concreto de la fabricación pesada: las piezas reales no llegan siempre como en el CAD, las holguras cambian, los puntos de fijación se desvían y la soldadura automática pierde valor si cada variación obliga a parar, corregir o reprogramar.

Soldadura que se ajusta durante el cordón

Según la nota de lanzamiento de Novarc en GlobeNewswire, NovAI Autonomy combina visión en tiempo real, control adaptativo e inteligencia de proceso para ajustar parámetros ante separaciones, desalineaciones y puntos de soldadura. La compañía lo presentará con demostraciones en robots ABB y Yaskawa, alternando celdas cada 30 minutos en el stand 1475 de Automate.

La parte relevante no es la etiqueta de inteligencia artificial, sino dónde se aplica. En soldadura industrial, un pequeño cambio de preparación puede terminar en exceso de material, rectificado posterior, rechazo de pieza o intervención manual. Novarc sostiene que su sistema puede evaluar aperturas y huecos antes de iniciar el arco y adaptar las condiciones de soldadura durante el trabajo.

Eso no convierte una celda en autónoma en sentido general. La preparación, el utillaje, los consumibles, la seguridad y la validación de calidad siguen siendo trabajo industrial serio. Pero sí apunta a una zona donde la robótica tradicional suele atascarse: no por falta de repetibilidad del brazo, sino por variabilidad de la pieza y del cordón.

ABB, Yaskawa y celdas ya instaladas

Novarc sitúa el lanzamiento dentro de una suite más amplia. NovAI Capture registra vídeo, parámetros y datos de producción; NovAI Control permite ajustes guiados por operador durante la soldadura; NovAI Autonomy es la capa que intenta llevar esos ajustes a una lógica más automática. En paralelo, NovHub centraliza vídeo de soldadura, parámetros de proceso, trazabilidad de piezas y tiempos de producción para que el historial no quede aislado en cada celda.

La estrategia tiene sentido porque Novarc no compite directamente como fabricante generalista de robots. Su tesis es añadir percepción y cognición a robots industriales de arco que ya existen. La página oficial de NovAI describe la plataforma como un camino desde visibilidad del cordón hasta ajuste autónomo, tanto en nuevas celdas como sobre robots ya instalados.

Yaskawa es el socio más explícito en este anuncio. El 15 de junio, Novarc y Yaskawa America firmaron un memorando para llevar la plataforma de soldadura adaptativa de Novarc a robots Motoman. En esa comunicación, Yaskawa recuerda que su división Motoman acumula más de 600.000 robots instalados a escala global, una base suficientemente grande como para que el enfoque de retrofit tenga peso si la integración funciona.

También aparece ABB. En Automate, Novarc mostrará NovAI Autonomy y NovHub sobre un robot ABB con controlador IRC5, orientado a ajustar parámetros ante huecos, desalineaciones y puntos de fijación. Para fabricantes que ya tienen parques mixtos de robots, esa compatibilidad puede importar más que una demo vistosa: si la capa de visión y datos sirve en varias marcas, reduce la dependencia de una celda cerrada.

Programar menos, adaptar más

El tercer componente del anuncio es NovPlan, el software offline de programación robótica de Novarc. La compañía afirma que puede detectar juntas de soldadura y generar programas directamente desde modelos 3D CAD, con una reducción del tiempo de programación de hasta el 90%. Es una cifra de parte, pero encaja con el mismo problema de fondo: hacer que una celda de soldadura robótica sea útil en entornos de alta mezcla, piezas variables y falta de programadores especializados.

Ese punto conecta con la presión que Novarc menciona para astilleros, centros de datos, infraestructura energética, maquinaria pesada, acero estructural, minería o construcción modular. Son sectores donde la soldadura no siempre se parece a una línea de automoción: hay piezas grandes, tolerancias de preparación imperfectas, series más cortas y necesidad de documentar calidad sin convertir cada lote en un proyecto de ingeniería.

La cautela es necesaria. Novarc no ha publicado en este lanzamiento métricas independientes de productividad, tasas de defectos antes y después, ni casos de cliente con números auditables para ABB o Yaskawa. Tampoco basta con ver bien el cordón: una solución de este tipo tiene que integrarse con procedimientos cualificados, seguridad de celda, supervisión humana y requisitos de calidad del sector.

Aun así, el movimiento es una buena señal de hacia dónde se está desplazando la automatización industrial. El brazo robótico ya no es siempre la novedad. La novedad empieza a estar en la capa que mira, decide, registra y corrige cuando la pieza real se aleja del escenario ideal. Para soldadura, esa diferencia puede ser mucho más importante que añadir otro robot al catálogo.

Fuentes

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