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Industria y Logística

China Post prueba ocho humanoides M7 para clasificar paquetes

China Post prueba ocho robots RobotEra M7 en Guangzhou para alimentar su clasificación de paquetes, con una tasa máxima declarada de 1.200 envíos por hora.

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China Post prueba ocho humanoides M7 para clasificar paquetes

China Post está probando ocho robots humanoides RobotEra M7 en su centro postal de Guangzhou para alimentar la línea de clasificación. El piloto lleva en marcha desde marzo y sitúa a los robots ante paquetes reales, pero todavía no equivale a una operación postal completamente autónoma.

Ocho robots ante paquetes que cambian de forma

El centro de exportación terrestre de Jianggao, integrado en el gran nodo postal de Guangzhou, ha desplegado ocho unidades para ensayar la alimentación automática de la clasificadora. Según la actualización publicada por China News con imágenes facilitadas por China Post, las pruebas comenzaron en marzo de 2026 y han incluido varias rondas de entrenamiento y ajustes sobre el terreno.

La tarea parece sencilla, pero obliga al robot a resolver variaciones que una instalación rígida no siempre absorbe bien. El M7 debe localizar cada envío, elegir un punto de agarre, levantarlo y colocarlo con la orientación adecuada. Las demostraciones y el material de la compañía muestran cajas, sobres y bolsas blandas; si la etiqueta queda hacia abajo, el sistema tiene que girar el paquete antes de depositarlo en la cinta.

RobotEra combina en este equipo dos brazos de siete ejes con las manos XHAND 1, que ofrecen 12 grados de libertad activos. La percepción se apoya en visión estereoscópica y lidar 3D, mientras que el modelo ERA-42 coordina la parte de reconocimiento y manipulación. La ficha del M7 declara un espacio de trabajo de 2,1 metros y 43 grados de libertad cuando incorpora las manos.

China Post comunica una tasa máxima de 1.200 paquetes por hora para la tarea después de los ajustes realizados. Conviene tratarla como una cifra del piloto y no como un rendimiento garantizado para cualquier turno, formato de envío o centro. La empresa tampoco ha publicado datos sobre disponibilidad, errores de agarre, intervenciones humanas o tiempo efectivo de operación.

Un piloto dentro de un centro que mueve millones

El contexto operativo da más interés a la prueba que una demostración aislada. El centro postal de Guangzhou procesa una media de 6,5 millones de envíos al día y puede superar los 10 millones en jornadas punta, de acuerdo con la información difundida por China Post. Los M7 trabajan dentro de una instalación que ya utiliza brazos industriales, carretillas sin conductor y equipos automáticos de clasificación.

La aportación del humanoide no consiste en sustituir esa infraestructura. Su hueco está en la manipulación flexible previa: coger bultos que llegan con tamaños, materiales y posiciones variables y entregarlos a una máquina diseñada para moverlos con rapidez una vez bien colocados. Es un problema parecido al que otros fabricantes están atacando con brazos sobre bases fijas o manipuladores móviles, aunque RobotEra conserva una forma humana en la parte superior para reutilizar herramientas y puestos creados para personas.

La compañía volvió a mostrar el flujo de trabajo en la World Robot Conference 2026 de Pekín. Allí el robot trabajó ante una cinta con envíos mezclados y repitió la secuencia de reconocer, agarrar, girar y colocar. La escena de feria no prueba por sí misma la robustez industrial, pero permite relacionar la demostración con el piloto que China Post mantiene fuera del recinto.

El objetivo de 1.600 paquetes aún queda por demostrar

El operador postal plantea elevar el rendimiento a 1.600 paquetes por hora en el segundo trimestre de 2027. Para el tercer trimestre del mismo año prevé conectar los humanoides y la clasificadora mediante intercambio directo de datos y coordinación de tareas. Ese calendario deja claro que la situación actual sigue siendo una prueba de automatización parcial.

También falta conocer qué parte de los movimientos ejecuta el robot de forma autónoma y en qué momentos requiere supervisión, recuperación remota o intervención física. RobotEra explica que los datos recogidos durante el trabajo regresan al ciclo de entrenamiento, pero no ha detallado la frecuencia de actualización del modelo ni los criterios con los que China Post valida una nueva versión.

La señal relevante, por ahora, no es que ocho humanoides hayan reemplazado una línea completa. Es que un operador logístico de gran escala los ha colocado durante meses frente a una corriente real de paquetes y ha fijado hitos concretos para decidir si la integración puede avanzar. El siguiente dato importante será menos vistoso que una exhibición: horas de trabajo sostenido, tasa de excepciones y coste por paquete procesado.

Fuentes

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