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Industria y Logística

St. Luke’s opera 28 robots en su almacén sanitario

St. Luke’s pone en marcha un centro logístico con 28 robots HaiPick, 18.600 ubicaciones y capacidad para expedir hasta 653 contenedores por hora.

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St. Luke’s opera 28 robots en su almacén sanitario

St. Luke’s Health System ya opera en Idaho un centro de servicios consolidado equipado con 28 robots HaiPick. La instalación reúne suministros médicos en 18.600 ubicaciones y puede expedir hasta 653 contenedores por hora, según el nuevo caso de cliente difundido por Hai Robotics.

De un proyecto futuro a una operación terminada

El sistema ocupa 14.000 pies cuadrados, unos 1.300 metros cuadrados, dentro del almacén de Meridian. En ese espacio, los robots móviles de manipulación de cajas —ACR, por sus siglas en inglés— recorren pasillos estrechos, extraen contenedores de las estanterías y los acercan a puestos ergonómicos donde una persona completa el pedido.

La ficha operativa publicada por Hai Robotics cifra el resultado en más de 18.600 ubicaciones de almacenamiento y un máximo de 653 contenedores de salida por hora. El fabricante identifica la plataforma como HaiPick System 1, su arquitectura de mercancía a persona basada en robots que acceden directamente a los huecos del rack.

El despliegue convierte en operación el proyecto anunciado en marzo de 2024. Entonces, St. Luke’s buscaba dejar de depender por completo de operadores logísticos externos para el suministro médico-quirúrgico. El plan ya contemplaba los 28 ACR, las estaciones con indicaciones luminosas y un área automatizada de 14.000 pies cuadrados, pero todavía describía un almacén futuro y objetivos de rendimiento.

La diferencia importa. El anuncio original del proyecto prometía una precisión de preparación del 99,99% y estanterías de más de 32 pies —unos 9,8 metros—. La actualización actual confirma que la instalación está terminada y publica su capacidad de salida, aunque no ofrece un porcentaje medido de precisión ni compara los tiempos reales con el sistema anterior.

Robots para centralizar material clínico

St. Luke’s no está automatizando una farmacia hospitalaria ni enviando robots por las plantas asistenciales. El proyecto actúa un paso antes: concentra en un único centro la recepción, el almacenamiento y la preparación de suministros que después se distribuyen a la red sanitaria. Es, por tanto, robótica logística aplicada a salud, no un robot clínico.

Cada ACR puede transportar hasta ocho contenedores en un viaje. Esa capacidad permite agrupar movimientos: el robot recoge varias cajas de las estanterías y las presenta en estaciones de trabajo con pick-to-light, donde una interfaz indica al operario qué material debe extraer. Al reducir desplazamientos humanos por los pasillos, el diseño reserva a las personas la preparación final y deja a las máquinas el recorrido repetitivo.

La elección de un sistema vertical también responde a la variedad del inventario. Una red hospitalaria necesita almacenar desde consumibles pequeños hasta material quirúrgico, con referencias que cambian de demanda y requisitos estrictos de trazabilidad y limpieza. Hai Robotics señala que el centro utiliza contenedores estandarizados y lavables a máquina, una característica sencilla pero relevante cuando los artículos terminan en entornos sanitarios.

El integrador Equipment Depot, a través de su división EQSOLUTIONS, participó en el diseño y la puesta en marcha. Esa capa de integración es esencial: los robots no sustituyen por sí solos la recepción, el control de inventario, los transportadores ni las estaciones de preparación. El rendimiento final depende de que todos esos componentes trabajen como un único flujo.

Un caso concreto, con métricas todavía incompletas

El dato de 653 contenedores por hora es una capacidad declarada por el proveedor, no una medición independiente de productividad sostenida durante meses. Tampoco se publican el número de pedidos diarios, la disponibilidad de la flota, el coste total del proyecto, el ahorro frente a la externalización ni el tiempo de retorno de la inversión.

Hay además una diferencia entre velocidad mecánica y calidad del servicio sanitario. Un almacén puede mover más cajas y, aun así, necesitar inventario de seguridad, procedimientos manuales para excepciones y rutas de respaldo cuando una estación o un robot se detienen. La información pública no detalla esas redundancias ni qué proporción de los suministros de St. Luke’s pasa ya por Meridian.

Con esos límites, el caso aporta más señal que una demostración de feria. Los 28 robots trabajan dentro de una operación creada desde cero para recuperar control sobre la distribución, y la cifra de ubicaciones muestra la escala física alcanzada. El siguiente dato útil será saber si St. Luke’s mantiene el ritmo anunciado en periodos de alta demanda y si esa automatización se traduce en menos roturas de stock para hospitales y cuidadores.

Fuentes

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