Baidu y Freenow by Lyft han empezado a probar en Londres el Apollo Go RT6, el robotaxi eléctrico de sexta generación de la compañía china. Los vehículos circulan inicialmente por el distrito de Brent con operadores de seguridad a bordo; el objetivo es abrir viajes al público en 2027, sujeto a las autorizaciones regulatorias.
La novedad no es un servicio comercial sin conductor ni una prueba abierta a pasajeros. Es el comienzo de la validación en carretera de una plataforma que ya opera en China, ahora expuesta a tráfico, señalización, clima y normas británicas. Para Baidu supone además trasladar a una gran capital europea un vehículo diseñado desde el principio para transporte autónomo bajo demanda.
El RT6 empieza por Brent con supervisión humana
Las pruebas anunciadas por Freenow y Lyft se concentran al principio en Brent, al noroeste de Londres, donde el vehículo encontrará una combinación de calles urbanas y suburbanas. Cada unidad llevará un operador de seguridad durante esta fase. Freenow indica que más adelante quiere retirar esa supervisión a bordo antes de transportar clientes.
El reparto de funciones también muestra cómo se está estructurando el negocio del robotaxi. Baidu aporta el vehículo, los sensores y el sistema de conducción autónoma; Freenow aporta la aplicación, la relación con usuarios, la operación local y la integración con su red de taxis y vehículos de alquiler con conductor. Lyft adquirió Freenow en 2025 y plantea una red híbrida en la que convivan conductores humanos y vehículos autónomos.
La compañía no ha detallado cuántos RT6 participan, qué superficie cubrirán, cuántos kilómetros deberá completar la flota ni qué criterios permitirán pasar a la siguiente fase. Tampoco ha anunciado fecha exacta para los primeros pasajeros. El calendario se limita por ahora a 2027 y depende de la aprobación de las autoridades.
Un robotaxi creado como vehículo autónomo
El Apollo RT6 se diferencia de las primeras generaciones de Apollo Go porque no parte de un turismo convencional al que después se añade un kit de autonomía. Baidu lo presentó como un modelo eléctrico concebido para operar sin conductor, con volante desmontable y un habitáculo que puede dedicar más espacio al pasajero cuando la normativa permite prescindir de los mandos.
La documentación oficial de Baidu atribuye al vehículo 1.200 TOPS de capacidad de cálculo y un conjunto de 38 sensores, entre ellos ocho lidar y doce cámaras. La arquitectura incluye redundancias en cálculo, frenado y otros sistemas críticos. Son especificaciones pensadas para mantener percepción alrededor del coche y tolerar fallos, aunque ninguna cifra de hardware sustituye la validación del comportamiento completo en calles reales.
El RT6 llega a Londres con experiencia operativa previa. Baidu afirma que el modelo circula en vías públicas de varias ciudades chinas desde octubre de 2024 y que Apollo Go superó los 20 millones de viajes acumulados en febrero de 2026. La empresa también asegura que sus operaciones en China continental ya son completamente sin conductor en las ciudades donde presta servicio.
Ese historial reduce la distancia respecto a un prototipo, pero no elimina el trabajo de adaptación. Londres conduce por la izquierda, presenta una mezcla densa de autobuses, bicicletas, motocicletas, peatones, cruces y calles estrechas, y aplica un marco distinto de homologación, privacidad y operación. La prueba de Brent servirá precisamente para medir cuánto de la experiencia china se transfiere y cuánto debe recalibrarse localmente.
Londres se convierte en campo de pruebas europeo
El despliegue llega mientras Reino Unido abre una vía específica para servicios autónomos de pasajeros. El Gobierno británico comenzó en mayo a recibir solicitudes para pilotos comerciales bajo el esquema Automated Passenger Services, que contempla operaciones con o sin conductor de seguridad y exige consentimiento de las autoridades locales, evaluación del vehículo, plan de incidentes, ciberseguridad y requisitos operativos.
Eso coloca el anuncio en una fase intermedia. Ver coches rotulados en la calle confirma que el programa está en marcha, pero no implica que Baidu y Freenow tengan permiso para vender viajes sin conductor. La propia Asamblea de Londres estudia cómo encajar estos servicios en la regulación de taxis y VTC, además de su impacto sobre seguridad vial, empleo, congestión y accesibilidad.
La competencia también será directa. Londres ya reúne ensayos de varios operadores y plataformas que buscan convertir la ciudad en puerta de entrada europea. En ese escenario, el valor de Freenow para Baidu no es solo una app: es una estructura local con conductores, usuarios, soporte, relaciones institucionales y experiencia de flota. Para Lyft, Baidu ofrece una tecnología autónoma madura sin tener que desarrollar internamente el vehículo.
El resultado relevante no será que el RT6 complete una ruta preparada, sino que acumule evidencia suficiente para retirar al operador de seguridad, superar el proceso regulatorio y sostener viajes públicos sin degradar el servicio. Hasta entonces, el Apollo Go londinense debe leerse como lo que es: una prueba real en carretera y un paso concreto hacia 2027, no un robotaxi comercial ya disponible.
Fuentes
- Freenow by Lyft — inicio de las pruebas del Apollo Go RT6 en Londres [en]
- Baidu — ficha corporativa y escala operativa de Apollo Go [en]
- Baidu — arquitectura y sensores del Apollo RT6
- Gobierno de Reino Unido — requisitos del piloto de vehículos autónomos [en]
- CnEVPost — contexto del despliegue de Apollo Go en Londres [en]
- Imagen: Apollo Go RT6 en Londres, cortesía de Freenow by Lyft [en]
