Samsung Electronics ha creado Robotics eXperience, o RX, una unidad que dependerá directamente del consejero delegado de su división de dispositivos. El movimiento reúne en una sola estructura la estrategia, el desarrollo tecnológico y la comercialización de robots, un paso organizativo que acerca la apuesta de la compañía a la fase de producto.
Una oficina bajo el CEO para acelerar decisiones
La nueva RX se puso en marcha el 21 de julio bajo la supervisión de Tae-moon Roh, presidente y responsable de Device eXperience. Según la información comunicada por Samsung y recogida por Aju Press, su sede principal estará en el campus de I+D de Umyun-dong, en Seúl, donde la empresa pretende concentrar personal, laboratorios e infraestructura para desarrollo y comercialización.
La decisión importa porque Samsung ya tenía actividad robótica, pero repartida entre equipos, inversiones y aplicaciones diferentes. Una unidad directamente vinculada al CEO puede acortar la distancia entre investigación, fabricación y negocio. No garantiza que aparezca un humanoide comercial a corto plazo, aunque sí establece un responsable claro para elegir productos, asignar presupuesto y coordinar capacidades internas.
El área estará dirigida por Dongkun Lee, ejecutivo con experiencia previa en la estrategia robótica de Hyundai Motor Group y Boston Dynamics. La cobertura de ETNews sobre la reorganización presenta RX como el paso con el que Samsung quiere llevar tecnología acumulada hasta la comercialización, no como un laboratorio aislado.
Por ahora, la compañía no ha anunciado un primer robot de RX, precio, calendario de lanzamiento ni cliente. Tampoco ha explicado qué proyectos existentes entrarán en la nueva oficina o cuáles seguirán dentro de otras divisiones. El cambio es, por tanto, una señal de capacidad y prioridad empresarial, no el estreno de una máquina terminada.
Rainbow Robotics aporta cuerpos que ya existen
Samsung no parte de cero. Desde marzo de 2025 controla Rainbow Robotics, empresa nacida del equipo de KAIST que desarrolló HUBO, el primer robot bípedo de Corea del Sur. Samsung elevó entonces su participación al 35% y obtuvo el derecho a nombrar el consejo, integrando a Rainbow como filial consolidada.
La comunicación oficial de Samsung sobre la operación ya fijaba la lógica industrial: combinar IA y software de Samsung con el hardware robótico de Rainbow. También citaba aplicaciones inmediatas en automatización de fábrica y logística mediante cobots, manipuladores móviles de dos brazos y robots móviles autónomos.
El RB-Y1 es una muestra concreta de esa base. No es un bípedo, sino un manipulador móvil de forma humanoide con dos brazos de siete grados de libertad sobre una plataforma con ruedas. El torso añade seis ejes para ajustar altura y postura. Según la ficha oficial de Rainbow Robotics, el conjunto mide 1,4 metros y está diseñado como plataforma para tareas repetitivas y precisas, además de servir como entorno de desarrollo para soluciones de IA.
Esta arquitectura resulta pragmática para fábricas. Las ruedas simplifican la movilidad sobre suelos preparados, mientras los dos brazos permiten trabajar en puestos diseñados para personas. Rainbow reutiliza actuadores procedentes de sus cobots y AMR, una elección que puede facilitar fabricación y mantenimiento frente a un humanoide construido completamente desde cero.
El reto será convertir integración en producto
La creación de RX encaja con una carrera en la que los grandes grupos industriales intentan controlar más piezas de la robótica: modelos de IA, chips, sensores, cuerpos, fábricas y acceso a clientes. Samsung reúne semiconductores, electrónica de consumo, plantas propias y una filial con robots físicos. Esa combinación le ofrece lugares donde probar sistemas y capacidad para fabricar componentes a escala.
También crea expectativas difíciles. Integrar equipos en un organigrama no resuelve la destreza, la seguridad funcional, la autonomía energética ni la fiabilidad durante turnos completos. Un robot útil en fábrica debe mantener tiempos de ciclo, recuperarse de errores y justificar su coste frente a un cobot fijo, un AMR o una célula automatizada específica.
La prueba de RX llegará cuando Samsung identifique una plataforma, una tarea y un calendario. Los indicadores relevantes serán menos espectaculares que una demo: número de instalaciones, horas sin intervención, disponibilidad, velocidad de cambio entre tareas y coste total de operación.
Samsung ha convertido la robótica en una responsabilidad directa de su cúpula y dispone de Rainbow Robotics como base de hardware. Es una mejora real de capacidad, aunque todavía no sea un producto. El siguiente hito tendrá que demostrar que la nueva estructura puede transformar esa combinación en robots que trabajen de manera repetible fuera del laboratorio.
Fuentes
- Aju Press — Samsung crea la oficina Robotics eXperience bajo el CEO [en]
- ETNews — estructura y objetivo comercial de la nueva unidad RX [en]
- Samsung Newsroom — adquisición y plan de colaboración con Rainbow Robotics [en]
- Rainbow Robotics — ficha oficial del manipulador móvil RB-Y1 [ko]
- Rainbow Robotics — presentación oficial del RB-Y1 [en]
- Imagen: Rainbow Robotics — render oficial del RB-Y1 [ko]