robotica.esrobotica.es
Empresas

Serve recorta su previsión pese a tener 2.000 robots

Serve Robotics rebaja su previsión anual a 9-10 millones de dólares mientras la actividad diaria de su flota baja y Uber Eats aporta menos volumen.

·
4 min de lectura
Serve recorta su previsión pese a tener 2.000 robots

Serve Robotics ha rebajado con fuerza sus expectativas para 2026. La compañía ya ha desplegado más de 2.000 robots, pero el volumen de pedidos de Uber Eats y la actividad diaria de la flota no están creciendo al ritmo previsto.

Una flota grande que necesita más trabajo

El fabricante y operador de robots de reparto espera ingresar ahora entre 9 y 10 millones de dólares en 2026. Tres meses antes mantenía una previsión de unos 26 millones, de modo que el nuevo intervalo supone un recorte superior al 60%. Serve atribuye el cambio a un volumen de entregas mediante Uber Eats menor de lo esperado, incluida una caída durante el segundo trimestre y la retirada de demanda que había proyectado para la segunda mitad del año.

La corrección resulta especialmente relevante porque la empresa completó el despliegue de más de 2.000 unidades a finales de 2025. El cuello de botella ya no parece estar en fabricar o poner robots sobre el terreno, sino en convertir esa capacidad instalada en recorridos facturables.

Los indicadores operativos del informe trimestral presentado ante la SEC apuntan en esa dirección. Serve registró una media de 792 robots activos al día entre abril y junio, frente a 812 en el trimestre anterior. Las horas diarias durante las que la flota estuvo disponible para realizar entregas bajaron de 10.295 a 9.809.

Ambas métricas incluyen los robots de acera y los robots hospitalarios Moxi, adquiridos con Diligent Robotics. Por eso no conviene dividir sin más los robots activos entre las más de 2.000 unidades desplegadas: la compañía agrupa plataformas distintas y no detalla cuántas estaban listas para operar en cada mercado. Aun así, la comparación trimestral muestra que ampliar la flota no garantiza por sí solo una utilización creciente.

Los ingresos crecen, pero también el coste de operar

Serve facturó 3,24 millones de dólares en el segundo trimestre, un 404% más que un año antes y un 9% más que entre enero y marzo. Los servicios de flota aportaron 2,31 millones y el software, 933.000 dólares. El salto interanual es considerable, aunque parte de una base de apenas 642.000 dólares.

La escala todavía está lejos de producir una operación rentable. El coste de los ingresos alcanzó 12,02 millones de dólares, casi cuatro veces la facturación, y dejó una pérdida bruta de 8,78 millones. La pérdida neta trimestral fue de 64,13 millones de dólares, frente a 20,85 millones un año antes. Serve cerró junio con 240,4 millones en efectivo y valores negociables, un colchón amplio que procede en parte de nuevas emisiones de acciones.

La empresa también ha reducido su previsión de gasto operativo no ajustado a normas contables GAAP, desde 160-170 millones hasta 140-150 millones de dólares. Es una señal de mayor disciplina, pero no compensa la magnitud del recorte de ingresos. El objetivo inmediato pasa por concentrar robots y capital en los mercados y contratos con mejor retorno, en lugar de priorizar una expansión geográfica rápida.

Hay señales de diversificación. Según la comunicación de resultados de Serve, los ingresos vinculados a DoorDash crecieron cerca de un 50% respecto al trimestre anterior. La publicidad aportó casi la mitad de los ingresos del reparto de comida y las fuentes recurrentes superaron el 50% de la facturación total.

Los hospitales amortiguan la dependencia del reparto

La integración de Diligent Robotics abre un segundo frente menos expuesto al número de pedidos de comida. Serve firmó siete extensiones de contratos plurianuales con hospitales y añadió dos centros durante el primer semestre. En esos entornos, Moxi transporta medicamentos, muestras y suministros dentro del edificio, con contratos que pueden ofrecer una demanda más estable que las entregas urbanas bajo pedido.

Este progreso no elimina el problema central. Serve sigue dependiendo de plataformas externas para alimentar buena parte de su flota de acera, y el trimestre demuestra que una alianza de distribución no asegura un volumen suficiente. DoorDash crece desde una base menor, mientras la aportación de Uber Eats ha obligado a rehacer las previsiones de todo el ejercicio.

El caso de Serve deja una lectura útil para la robótica comercial: el número de máquinas desplegadas es solo una parte de la escala. También importan las horas de uso, la densidad de pedidos, los ingresos por robot y el coste de mantener la operación. Durante los próximos trimestres, la prueba no será añadir más unidades, sino conseguir que una proporción mayor de las ya fabricadas trabaje de forma recurrente y con mejores márgenes.

Fuentes

Más artículos