Un robot de combate pone a prueba una armadura de pelo
Maker's Muse cubre un robot de combate de 150 gramos con cerdas impresas en 3D. El experimento prueba una protección flexible frente a las carcasas rígidas.

Parece un cepillo con ruedas y una pieza giratoria verde en la parte delantera. El pequeño robot de combate de Angus, de Maker’s Muse, lleva una melena de plástico alrededor del cuerpo. Es una armadura experimental: en lugar de recibir los golpes con una carcasa rígida, presenta al rival una maraña de cerdas impresas en 3D.
Su creador publicó el vídeo del diseño y los combates el 7 de octubre [en], después de darse 48 horas para construir una máquina nueva porque sus robots habituales estaban averiados. El proyecto ha vuelto a circular con una pieza de Hackaday del 26 de octubre [en] y una continuación del propio Angus sobre cómo fabricar ese pelo.
Una melena que también tiene que caber en el peso
El robot pertenece a la categoría plastic antweight, también llamada plant. En la modalidad que presenta el vídeo, el límite es de 150 gramos y las piezas impresas deben ser de PLA, PLA+, ABS o PETG. Ese presupuesto de peso tiene que repartirse entre motores, electrónica, ruedas, arma y protección.
La inspiración viene de los leones impresos en 3D con melena. La impresora tiende filamentos entre el cuerpo de la pieza y una estructura exterior que los sostiene. Después se retira ese soporte y quedan los pelos libres. En las imágenes del proceso, Angus corta el contorno que mantiene unidas las puntas y deja al descubierto la franja de cerdas que rodea el chasis.
La diferencia se aprecia al darle la vuelta: las ruedas y la base verde siguen siendo las de un pequeño vehículo, pero los laterales y la trasera sobresalen como un cepillo. El experimento cambia la superficie que encuentra el adversario sin envolver todo el robot en una pared maciza.
La prueba está en la arena
Hackaday destaca que la cubierta peluda salió bastante entera de los encuentros mostrados, frente a las roturas de carcasas anteriores. Es una prueba de un diseño concreto en combates de esta categoría; no permite concluir que las cerdas protejan mejor frente a cualquier arma o que sirvan para robots de mayor peso.
Tampoco hay una IA eligiendo cómo atacar. La asociación Canberra Combat Robotics describe esta afición [en] como la construcción de robots personalizados que sus pilotos manejan por control remoto dentro de una arena. Aquí cuentan tanto la máquina como la conducción y las reparaciones entre encuentros.
Dentro de los robots para jugar, estos combates físicos plantean algo distinto de las batallas por infrarrojos de Eilik y Panxer: el contacto puede romper piezas. Por eso tiene sentido poner a prueba una protección tan extraña.
El segundo vídeo de Maker’s Muse, publicado el 22 de octubre [en], retoma el robot para aplicar pelo con Kelcite, una herramienta de edición de modelos 3D. Angus advierte de que el programa todavía tiene fallos; la continuación facilita explorar otras formas y distribuciones de cerdas sin repetir todo el trabajo de modelado original.
Fuentes
- Maker’s Muse — diseño, construcción y combates del robot peludo, 7 de octubre [en]
- Maker’s Muse — continuación con Kelcite y aplicación al robot de combate, 22 de octubre [en]
- Hackaday, Donald Papp — descripción de la armadura y resultado observado, 26 de octubre [en]
- Canberra Combat Robotics — funcionamiento de esta afición y papel del piloto [en]
- Imagen: Maker’s Muse — fotograma de su vídeo, reproducido por Hackaday; recorte para cabecera [en]
Sigue explorando
Robots relacionados
Descubre sus fichas y todo lo que hemos contado sobre ellos.