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Industria y Logística

LUYTEN abre reservas para la grúa robot ASCEND A27

LUYTEN inicia la comercialización de ASCEND A27, una plataforma que convierte grúas torre en impresoras 3D de hormigón para edificios.

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LUYTEN abre reservas para la grúa robot ASCEND A27

LUYTEN ha abierto las reservas anticipadas de ASCEND A27, una plataforma que convierte una grúa torre en un sistema robotizado de impresión 3D de hormigón. La empresa australiana quiere trasladar la fabricación aditiva desde viviendas de poca altura a edificios y obras verticales de mayor escala.

Una impresora que aprovecha la grúa de la obra

La mayoría de impresoras 3D para construcción se apoyan en pórticos, raíles o brazos robóticos con un volumen de trabajo limitado por su propia estructura. ASCEND A27 toma otro camino: usa la altura y el radio de una grúa torre como sistema de posicionamiento y suspende de ella el módulo que deposita el material siguiendo un modelo digital.

Según la página oficial de ASCEND, la plataforma está pensada para construir a alturas de hasta 100 metros y trabajar en un radio de entre 5 y 45 metros. LUYTEN especifica una capacidad de carga de cuatro toneladas para la grúa y presenta el conjunto como una solución para edificios de varias plantas, infraestructura y proyectos de gran superficie.

La apertura de reservas marca el inicio del despliegue comercial, pero no equivale todavía a disponibilidad inmediata. La nota difundida por la compañía establece una ventana hasta el 25 de octubre de 2026 para asegurar prioridad en el primer lote de producción. El depósito se descuenta del precio final y los primeros clientes trabajarán con LUYTEN durante entrega, puesta en marcha, formación e integración.

Ese planteamiento coloca al A27 entre el producto y el programa de adopción temprana. Hay una arquitectura definida y una oferta comercial, pero el fabricante todavía no ha publicado resultados de una obra terminada con esta máquina concreta. El material visual disponible es un render oficial, no una fotografía de la plataforma trabajando en un edificio.

De Platypus a construcción vertical

LUYTEN sostiene que la tecnología no parte de cero. La empresa ya vende la familia Platypus de impresoras de hormigón para vivienda y construcción de baja o media altura. Dentro de ese programa, el modelo Platypus X12 habría servido para validar control de movimiento, autonomía y métodos de deposición que ahora pasan a ASCEND.

El fabricante también cita como experiencia previa la construcción de la primera vivienda australiana de varias plantas impresa íntegramente en 3D y despliegues de sus equipos en cinco continentes. Esa trayectoria aporta contexto, aunque no elimina la diferencia técnica entre operar un pórtico cerca del suelo y controlar un cabezal suspendido a decenas de metros de altura.

En una obra real, el sistema tendrá que coordinar planificación de trayectorias, caudal de material, velocidad de movimiento y tiempo de fraguado. LUYTEN afirma que incorpora monitorización ambiental en tiempo real, gestión adaptativa de la impresión y control de máquina asistido por IA. La promesa es ajustar el proceso ante cambios de temperatura, humedad o condiciones del emplazamiento para mantener la geometría y la calidad de cada capa.

La idea de reutilizar infraestructura conocida tiene una ventaja clara. Las constructoras saben montar, certificar y operar grúas torre, y estos equipos ya forman parte del flujo logístico de los grandes edificios. Convertir la grúa en el soporte del robot evita levantar un pórtico de impresión alrededor de toda la obra y amplía el volumen accesible sin crear una segunda estructura de tamaño comparable.

Pero esa integración también concentra riesgos. El movimiento de una grúa, el viento, la flexión del brazo y las oscilaciones de una carga suspendida son variables mucho más difíciles que desplazar un cabezal sobre raíles rígidos. La precisión de una capa de hormigón depende de controlar esas perturbaciones y de mantener estable el suministro de material durante recorridos largos.

La reserva no sustituye a una obra terminada

LUYTEN presenta ASCEND como una respuesta a la escasez de mano de obra, el coste de los encofrados y el desperdicio de materiales. Son problemas reales, pero aún faltan datos públicos para calcular el retorno: velocidad de impresión, tolerancias, coste por metro cuadrado, consumo, tiempo de montaje, porcentaje de trabajo que sigue siendo manual y compatibilidad con armaduras, instalaciones y normativa local.

También conviene separar imprimir muros de construir un edificio completo. Una estructura de varias plantas necesita cimentación, refuerzo, forjados, aislamiento, conducciones, acabados e inspecciones. El A27 automatiza la deposición de material cementicio; no elimina por sí solo el resto de oficios ni convierte el proceso entero en autónomo.

El paso a reservas sí resulta significativo porque obliga a pasar del render a compromisos con clientes, calendarios de fabricación y soporte en campo. Los primeros proyectos dirán si la grúa puede mantener precisión y calidad a gran altura, y si la reducción de encofrado compensa la complejidad del sistema.

ASCEND A27 propone una idea potente: automatizar alrededor de una máquina que la construcción ya utiliza a diario. Ahora necesita demostrarla fuera de la ficha de producto. Si el primer lote consigue imprimir en altura de forma repetible y certificable, LUYTEN habrá ampliado de verdad la escala de la construcción aditiva. Si no, seguirá siendo una arquitectura atractiva a la espera de validación.

Fuentes

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