Robotiq abre pedidos de una pinza que detecta si algo resbala
La pinza Robotiq 2FC incorpora tacto y procesamiento local para detectar deslizamientos. Admite actualizar las 2F y prevé iniciar envíos en el primer trimestre de 2027.

Coger una pieza y conservarla entre los dedos son dos problemas distintos para un robot. Robotiq quiere acercarlos con la 2FC Physical AI Gripper, una pinza que incorpora sensores de contacto y procesamiento local para advertir cuándo un objeto empieza a resbalar. La empresa abrió pedidos el 22 de octubre y anuncia el inicio de los envíos para el primer trimestre de 2027.
La novedad tiene una consecuencia para quienes ya utilizan sus herramientas: permite añadir tacto a pinzas existentes de la familia 2F. El lanzamiento ofrece una vía de actualización de componentes, además de un producto nuevo para brazos robóticos.
Detectar el contacto y decidir qué significa
La ficha oficial de Robotiq [en] describe funciones locales para evaluar la calidad del agarre, detectar el inicio de un deslizamiento y estimar la posición del objeto entre los dedos. También incluye comprobaciones de que la recogida se ha realizado. Son capacidades anunciadas por el fabricante, sin una prueba propia de rendimiento.
Una cámara puede mostrar dónde está una pieza antes de cogerla. El tacto añade información sobre lo que sucede después de cerrar la pinza, cuando los propios dedos pueden ocultar parte del objeto. Por ejemplo, detectar que se mueve dentro del agarre permite al sistema identificar una sujeción inestable antes de completar el traslado.
La propuesta combina las puntas táctiles TSF con un módulo de cálculo llamado AI Hub y el software Contact Core. Además de alimentar esas funciones, registra señales de contacto sincronizadas y las asocia a eventos del agarre. Para un equipo que entrena robots, relacionar la señal con lo que acaba de ocurrir evita trabajar únicamente con una sucesión de medidas sin interpretar.
Actualizar una 2F conserva una referencia importante
Robotiq permite incorporar las puntas y el AI Hub a sus 2F-85 y 2F-140, conservando el punto de referencia de la herramienta. Es la posición que el programa utiliza para situar la pinza respecto al brazo. Mantenerla reduce cambios geométricos al actualizar, aunque no elimina el trabajo de integrar las nuevas funciones.
El tacto ya tiene otras aproximaciones: las uñas sensorizadas de XELA buscan recoger fuerzas durante contactos pequeños, como los necesarios para manejar tarjetas. En la robótica industrial, escoger el sensor depende también del objeto, la herramienta y el tipo de contacto que interesa medir.
El análisis de RobotsBeat [en] sitúa la continuidad entre entrenamiento y despliegue como el atractivo práctico de 2FC y señala que falta evaluar su comportamiento sostenido con clientes. Una especificación del fabricante no sustituye esa comparación sobre piezas reales.
La oferta contempla aperturas de 85 y 140 milímetros. Ambas están en fase de pedido anticipado: el calendario de 2027 es una previsión de envío, no una instalación funcionando hoy. La siguiente presentación anunciada será un seminario de lanzamiento el 28 de octubre, según la cobertura de Robotics & Automation News [en].
Fuentes
- Robotiq — ficha de 2FC, funciones táctiles, actualización de 2F y calendario de envíos [en]
- Robotics & Automation News — lanzamiento del 22 de octubre y presentación prevista [en]
- RobotsBeat — análisis de la propuesta y límites de la evidencia comercial [en]
- Imagen: render oficial de Robotiq 2FC con puntas táctiles TSF, adaptado a cabecera [en]
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