robotica.esrobotica.es
Autónomos

Gatwick estrena su aparcamiento robotizado con Stanley Robotics

London Gatwick pone a la venta el primer aparcamiento robotizado de un aeropuerto británico, con recogida autónoma de vehículos desde agosto.

·
4 min de lectura
Gatwick estrena su aparcamiento robotizado con Stanley Robotics

London Gatwick ha puesto a la venta un servicio de aparcamiento en el que robots de Stanley Robotics recogen el coche, lo trasladan sin conductor y lo devuelven antes de que aterrice su propietario. Los primeros pasajeros podrán utilizarlo en agosto junto a la Terminal Sur, en el que será el primer aparcamiento robotizado de un aeropuerto británico.

Un robot mueve el coche sin quedarse con las llaves

El proceso empieza en una cabina privada. El viajero entra con su vehículo, escanea la reserva, apaga el motor, recoge el equipaje y se lleva las llaves. Cuando la puerta queda cerrada, uno de los robots se desliza bajo el coche, lo levanta por las ruedas y lo transporta hasta una plaza dentro de una zona sin acceso público.

La presentación oficial de London Gatwick explica que el sistema también recibe los datos del vuelo de vuelta. Esa conexión permite programar la recuperación del vehículo y dejarlo preparado en una cabina antes de que el cliente llegue al aparcamiento. El usuario solo tiene que escanear de nuevo su reserva para abrir la puerta y marcharse.

La diferencia frente a un vehículo con conducción autónoma es importante. Aquí no hace falta modificar el coche ni depender de sus sensores. La inteligencia está en una flota especializada y en un recinto controlado, con trayectorias conocidas y sin conductores buscando plaza. Un mismo robot puede prestar autonomía temporal a muchos automóviles convencionales.

Gatwick ha situado el servicio cerca de la Terminal Sur, accesible a pie o mediante un autobús gratuito. La reserva anticipada es obligatoria y el lanzamiento comienza con restricciones: estancias de al menos cinco días, entradas y salidas únicamente entre las 09:00 y las 17:00, y sin movimientos de clientes durante el fin de semana. El aeropuerto señala que ajustará esos límites a medida que escale la operación.

Sensores y software para ordenar el aparcamiento

Stanley Robotics no limita el trabajo a conducir cada unidad. Su software asigna plazas, calcula prioridades y organiza las rutas de la flota en función de cuándo debe estar disponible cada vehículo. Al poder juntar más los coches y eliminar pasillos pensados para personas, la compañía afirma que su sistema puede aumentar hasta un 50% la capacidad de un aparcamiento existente. Es una estimación del proveedor, no un resultado publicado todavía para Gatwick.

La ficha técnica de la plataforma Stan describe una máquina de 1.900 kilos con dos lidares 3D, seis cámaras y cuatro sensores ultrasónicos. Combina SLAM y GPS diferencial para localizarse con precisión centimétrica, alcanza hasta 3 metros por segundo y puede trabajar en interiores o exteriores. Su batería de 19,2 kWh admite carga autónoma y una disponibilidad diaria declarada de hasta 20 horas.

Para el estreno británico, Gatwick acepta vehículos de hasta 2,6 toneladas, 2,3 metros de altura, 3,3 metros de distancia entre ejes y ruedas de 21 pulgadas. La página de reserva del aeropuerto calcula que alrededor del 95% de los modelos son compatibles, aunque excluye coches con muy poca altura libre, vehículos especialmente largos o pesados y algunas configuraciones con accesorios exteriores.

La seguridad se apoya en dos capas. Los sensores del robot vigilan el entorno y detienen el movimiento si aparece una persona u objeto; además, el recinto permanece cerrado al público y cuenta con supervisión y personal de apoyo. Ese diseño reduce interacciones imprevistas, pero no elimina la necesidad de procedimientos para recuperar objetos olvidados, gestionar incidencias o intervenir si una máquina queda fuera de servicio.

De una prueba antigua a un servicio comercial

El anuncio no parte de cero. Stanley Robotics comenzó a desarrollar Stan hace más de una década y ya opera el sistema en el aeropuerto de Lyon-Saint Exupéry. La empresa comunicó en junio que allí presta servicio a más de 2.000 clientes al mes y funciona durante las 24 horas. Gatwick también figuraba desde 2020 entre los aeropuertos que habían probado o contratado la tecnología, pero la novedad actual es que el producto británico ya acepta reservas y tiene fecha para recibir viajeros.

Conviene mantener esa distinción temporal. El servicio está comercializado, pero a 30 de julio todavía no hay resultados públicos de operación con pasajeros en Gatwick: no conocemos tiempos medios de entrega, volumen diario, disponibilidad de la flota ni ahorro real de espacio. Las restricciones iniciales también muestran que el aeropuerto prefiere abrir con una ventana controlada antes de extender el uso a toda la semana.

La propuesta resulta relevante porque aplica autonomía a una tarea estrecha, repetitiva y medible. No pretende resolver la circulación abierta ni convertir cualquier coche en robotaxi. Automatiza el tramo entre una cabina y una plaza dentro de un entorno diseñado para la máquina. Si Gatwick confirma con datos el rendimiento observado en Lyon, Stanley Robotics habrá convertido una demostración que el aeropuerto exploraba desde hace años en infraestructura cotidiana para viajeros.

Fuentes

Más artículos