Nauticus Robotics ha completado el primer prototipo de un nuevo manipulador eléctrico pensado desde el inicio para vehículos submarinos autónomos. La compañía ha validado sus movimientos básicos mediante software y ha comenzado las pruebas funcionales y de carga, pero todavía no lo ha demostrado integrado en el mar.
Un brazo modular que crecerá de tres a siete articulaciones
El primer prototipo tiene una configuración de tres articulaciones. No es aún el brazo completo que Nauticus quiere llevar a operaciones complejas, sino la base mecánica y electrónica sobre la que prevé construir versiones de cinco y siete articulaciones.
Según el anuncio publicado por la compañía, el equipo terminó esta primera unidad durante el primer semestre de 2026, comprobó el movimiento básico a través de su arquitectura de control y empezó las pruebas de carga en julio. También planea fabricar y ensayar más prototipos de tres articulaciones durante el resto del año.
El diseño es modular y completamente eléctrico. Frente a los manipuladores hidráulicos que siguen siendo habituales en los ROV —vehículos submarinos operados a distancia—, Nauticus busca reducir componentes, mantenimiento, tiempos de parada y riesgo de fugas. La electrificación no convierte por sí sola al brazo en autónomo, pero facilita controlar con precisión cada articulación y relacionar sus movimientos con la percepción del vehículo.
Ese es el punto central del proyecto. El manipulador se está desarrollando junto con ToolKITT, la pila de software de Nauticus. El objetivo declarado es que el sistema reconozca la zona de trabajo, localice el punto de intervención, compense los cambios del entorno submarino y ejecute movimientos precisos con menos órdenes del operador.
Aquanaut será el primer vehículo de integración
La plataforma Aquanaut servirá como primer vehículo para futuras demostraciones autónomas. Es un AUV diseñado para desplazarse sin el cable permanente de un ROV y transformarse al llegar a la zona de trabajo para inspeccionar o intervenir sobre infraestructura submarina.
La fotografía de cabecera muestra una versión de Aquanaut durante pruebas en la piscina de flotabilidad neutra de la NASA; no corresponde al nuevo prototipo de tres articulaciones, del que Nauticus no ha distribuido una imagen técnica. Sí representa el sistema en el que la empresa prevé integrar la nueva familia de manipuladores. La NASA atribuye la imagen a Nauticus Robotics.
El problema que Nauticus intenta resolver no es menor. Un vehículo puede navegar de forma autónoma hasta una instalación, pero intervenir sobre una válvula, conectar una herramienta o limpiar una superficie exige coordinar percepción, posicionamiento y contacto físico. Bajo el agua, las corrientes mueven tanto el vehículo como el brazo; la visibilidad cambia, las comunicaciones tienen poco ancho de banda y un error puede dañar equipos costosos.
ToolKITT debe unir esas capas. La intención es que la percepción identifique el objetivo, el control del vehículo mantenga una posición útil y el manipulador ajuste su trayectoria durante la tarea. Nauticus no ha publicado todavía métricas de precisión, fuerza, carga útil o tasa de éxito del nuevo brazo, por lo que no es posible compararlo técnicamente con sistemas comerciales.
Un desarrollo distinto del Olympic Arm
La compañía ya comercializa el Olympic Arm, otro manipulador eléctrico para aplicaciones submarinas. Su ficha oficial describe funciones como detección absoluta de posición, control cartesiano con respuesta háptica y cambio de herramientas bajo el agua. Nauticus continúa desarrollándolo con un socio para ROV tradicionales.
El prototipo anunciado ahora sigue una vía diferente: está orientado específicamente a la intervención autónoma y a la integración inicial con Aquanaut. La experiencia del Olympic Arm aporta contexto sobre la apuesta eléctrica de la empresa, pero no conviene confundir ambos productos ni trasladar las prestaciones del modelo comercial al nuevo diseño.
Tampoco se trata todavía de un despliegue. Nauticus ha completado hardware inicial y movimiento básico; faltan pruebas de carga, configuraciones con más articulaciones, integración en el vehículo y demostraciones en condiciones reales. La empresa tampoco ha comunicado calendario de comercialización.
La novedad importante está en haber pasado de la arquitectura a un prototipo físico controlado por software. Si las siguientes pruebas confirman fuerza, precisión y fiabilidad, Nauticus tendrá una pieza propia para que Aquanaut no se limite a observar el fondo marino, sino que pueda actuar sobre él con una autonomía verificable. El siguiente hito relevante no será otro render: será ver al brazo completar una intervención submarina sin depender de un operador que dirija cada movimiento.
