Mirumi: el robot que mira desde un bolso cambia de precio en Japón
Mirumi responde con movimientos de cabeza en lugar de conversación. Su tienda japonesa anuncia una subida de precio y conviene distinguir venta e importación.

Mirumi se agarra a un bolso y mueve la cabeza como si observase a las personas que pasan. Yukai Engineering propone con él una interacción muy breve: mirar, apartarse y volver a curiosear. Para quien quiera comprarlo, la tienda japonesa añade una condición inmediata: su precio cambia el 1 de octubre.
La tienda oficial de Japón muestra 19.800 yenes para la variante gris. El aviso de modificación de precio anuncia 22.000 yenes, impuestos incluidos, a partir de las 10:00 del 1 de octubre de 2026, hora local de la tienda. Estas cifras corresponden a ese mercado, no a una oferta final en euros para España.
Un gesto pequeño que se ve fuera de casa
La presentación del robot en CES 2025 describía un muñeco que reaccionaba a la proximidad y al movimiento mediante su cabeza. Sus brazos permiten sujetarlo a objetos como el asa de un bolso. La gracia está en sacar esa reacción del escritorio y hacerla visible durante un desplazamiento.
La cobertura de The Verge explicaba ese comportamiento con ejemplos de acercamiento: el robot podía orientar la mirada y después ocultarla, como un gesto de timidez. Es una descripción de lo mostrado por Yukai en aquella presentación, no una prueba de uso prolongado del producto comercial.
En este tipo de robots de compañía la expresividad no necesita una tarea extensa. La posición de la cabeza puede ser suficiente para invitar a tocar el muñeco o mirar de nuevo. Eso también acota la experiencia que se compra: la documentación consultada gira alrededor de movimientos y reacciones, sin un asistente conversacional en castellano.
Llevarlo sujeto cambia la forma de usarlo
El soporte cotidiano forma parte de la interacción. Un asa deja al robot a la vista; meterlo entre objetos elimina buena parte de su atractivo. Antes de elegir dónde colocarlo, resulta útil pensar si la cabeza queda libre y si el cuerpo puede mantenerse sujeto durante el movimiento.
También cambia la comparación con los robots de escritorio. Un robot de mesa suele disponer de un lugar para cargar y de una posición desde la que observar al usuario. Mirumi busca acompañar el trayecto, con una presencia pequeña y una reacción fácil de entender al pasar junto a él.
El comprador que quiera programar rutinas o ampliar sensores debería mirar otras plataformas. Las fuentes de Mirumi lo presentan como un objeto de interacción listo para usar, con colores y gestos como parte principal de la elección. Sus movimientos de cabeza no equivalen a desplazamiento autónomo: el bolso lo lleva la persona.
Precio japonés y compra desde España
La subida anunciada tiene fecha y cifra concretas, pero no resuelve las condiciones de importación. El precio de una tienda japonesa y el de recibir el producto aquí son cuestiones diferentes: antes de pagar hay que confirmar que el canal elegido acepta el destino y qué incluye en el total.
Las páginas globales del proyecto han utilizado mensajes de reservas con fechas que ya han pasado. Por eso, para una compra actual interesa la ficha del color elegido y sus condiciones vigentes, no el precio orientativo que acompañó la presentación de CES.
Mirumi tiene sentido para quien valora un gesto robótico portátil y una presencia suave. La elección puede empezar por el color, pero debería terminar con el canal de venta y la fecha de precio que corresponden al pedido.
Fuentes
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