Tale-Bot Pro: poner voz a un cuento con un robot sin pantalla

Tale-Bot Pro permite añadir grabaciones a sus recorridos sin usar una app. Cómo preparar un cuento, distinguir los mapas y evitar perder los audios al apagarlo.

·Redacción Robotica.es
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Dos niños programan un Tale-Bot Pro blanco con accesorios rojos sobre un tapete, en una fotografía oficial de MatataStudio.

Tale-Bot Pro, de MatataStudio —antes Matatalab—, puede recorrer un escenario y reproducir la voz que le haya grabado un niño. Los movimientos y las intervenciones del personaje se introducen con los botones del propio robot, sin móvil ni tableta. Para jugar a contar historias, conviene conocer una condición desde el principio: las grabaciones se borran al apagarlo.

Es un robot comercial pensado para iniciarse entre los tres y cinco años. Esta guía parte de la documentación del fabricante y de materiales docentes; no presenta una prueba propia. El juego consiste en decidir dónde va el personaje y qué dice al llegar, combinando narración y una secuencia de instrucciones.

Preparar un saludo al final del camino

La lección del fabricante sobre Tale-Bot Pro [en] explica dos usos del botón de grabación: mantenerlo pulsado mientras se habla crea un audio de hasta 30 segundos; una pulsación breve permite reutilizar la última grabación dentro del programa. Al terminar de grabar, el robot la reproduce para comprobarla.

Un primer juego puede consistir en visitar a un muñeco colocado junto al recorrido:

  1. Elige un punto de salida y un destino próximo sobre una superficie despejada.
  2. Introduce los movimientos necesarios mediante las flechas del robot.
  3. Añade una grabación breve, por ejemplo un saludo del personaje, manteniendo pulsado el botón mientras hablas.
  4. Coloca el robot en la salida, pulsa reproducción y observa si la voz aparece en el lugar previsto.

Si sobra la última orden, una pulsación breve en borrar la retira; mantener ese botón pulsado elimina la secuencia completa. Las luces de colores ayudan a seguir los comandos. Para una primera sesión resulta más manejable ajustar un trayecto corto que grabar una historia larga antes de comprobar el camino.

La guía en español de Habilis documenta pasos de 10 o 15 centímetros y giros de 90 grados. Si el robot pasa de largo una casilla, revisa primero la longitud configurada y su posición de salida: añadir otra orden puede empeorar un error que está en la escala del tablero.

Un dibujo en el suelo no activa una respuesta por sí solo

La ficha oficial [en] permite usar Tale-Bot Pro sobre el reverso en blanco del mapa o una superficie limpia y nivelada. El contenido de voz interactivo necesita mapas o adhesivos compatibles con su sensor OID. Dibujar un árbol en una hoja no hace que el robot lo reconozca y empiece a hablar de árboles.

En un escenario casero, el usuario decide el recorrido y coloca la grabación en el punto correspondiente de la secuencia. Con un mapa interactivo compatible, el material incorpora contenido que el robot puede activar. Esa diferencia evita comprar ampliaciones innecesarias: para inventar un saludo y mover el personaje basta el robot; para explorar actividades guiadas concretas importa qué mapas incluye el lote.

El juego normal con botones no requiere una aplicación. MatataCode entra en escena con la ampliación opcional TaleMap, destinada a crear mapas interactivos personalizados. No hace falta empezar por ese software para contar una historia.

Un cuento puede cambiar según la casilla elegida

XTEC propone otra actividad en «Creem contes bojos amb Tale-Bot Pro» [ca]: conducir el robot por tableros de palabras para completar huecos en un relato. El docente reúne las elecciones y lee el resultado con el grupo. La página ofrece plantillas de objetos, partes del cuerpo y números, además del cuento incompleto.

Aquí el adulto organiza la narración. El robot selecciona casillas mediante el recorrido programado; no inventa autónomamente el cuento. Como variante doméstica, se pueden preparar dos destinos posibles y dejar que cada participante programe el que cambia el final. La grabación puede añadirse después, cuando el trayecto ya funciona.

Entre los robots educativos, este uso da una razón concreta para repetir y corregir un camino. El juego de bolos y circuitos con Sphero Mini plantea otra dinámica, con control desde el móvil; Tale-Bot concentra las órdenes y la voz grabada en el aparato.

Idioma, carga y contenido del lote español

La tarjeta de configuración permite seleccionar el español y ajustar el paso. El robot se carga por USB-C; la guía de Habilis indica un adaptador de 5 V y 2 A. Conviene cargarlo antes de preparar los audios: el apagado automático también puede hacer que se pierdan. Si interesa conservar el cuento, graba la representación con otro dispositivo antes de apagar Tale-Bot.

ROBOTIX anuncia el Tale-Bot Pro, referencia 363267, por 145,20 € con IVA, pero muestra el producto sin existencias y la compra deshabilitada. Su contenido incluye robot, accesorios, dos rotuladores, mapa reversible, tarjeta de configuración, cuaderno y cable USB-C. Ese precio corresponde al lote descrito, no a todas las ampliaciones del catálogo.

La tienda oficial identifica Activity Box y TaleMap como compras separadas. Antes de elegir una caja por la cantidad de actividades anunciadas, comprueba los mapas incluidos: un único tablero en blanco ya permite crear recorridos propios, mientras que las historias guiadas dependen del material interactivo concreto.

Fuentes

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