Thymio II: entender los sensores antes de escribir el primer programa
Thymio II llega montado y ofrece comportamientos asociados a colores. Sus luces permiten relacionar una detección con una acción.

Thymio II permite comenzar una actividad de robótica sin construir primero el vehículo. El pequeño robot blanco de dos ruedas llega montado y ofrece seis comportamientos preprogramados que se identifican mediante colores. Después se pueden preparar programas propios con herramientas visuales o de texto.
La documentación actual de Thymio [en] describe sensores infrarrojos, botones táctiles, acelerómetro, micrófono y luces distribuidas por el robot. Esa relación entre detectar, iluminarse y moverse es la base de muchas actividades iniciales.
El color muestra una regla de comportamiento
Seguir una mano, evitar un obstáculo o responder a una línea son maneras distintas de relacionar entradas y acciones. Cambiar de comportamiento y presentar al robot el mismo objeto permite observar que los sensores no determinan una única respuesta: el programa decide qué hacer con la lectura.
La asociación entre luces y sensores formó parte del planteamiento educativo del proyecto. La presentación de EPFL de 2011 [en] explica el trabajo de diseño junto a ECAL y la intención de hacer visible la interacción. Es una fuente sobre el origen del modelo, no una referencia de precio o disponibilidad actual.
Una primera actividad puede pedir al alumno que describa lo que espera que ocurra, presente la mano y compare el resultado. Después se cambia una condición. El interés está en formular y revisar una regla, además de conseguir que el robot avance.
De una regla incorporada a una propia
Thymio Suite reúne entornos de programación como VPL, VPL3, Scratch, Blockly y Aseba. Las herramientas permiten distintos niveles de representación. Un programa visual puede relacionar un evento con una acción; el texto abre más posibilidades de expresión y depuración.
Que varias herramientas existan no obliga a recorrerlas todas. Para una actividad breve resulta más útil seleccionar un objetivo y un entorno que el grupo pueda utilizar. También conviene comprobar los requisitos del ordenador y la forma de conexión prevista para la unidad concreta.
El modelo básico no debe confundirse con paquetes inalámbricos o productos ampliados del ecosistema. Las funciones incluidas, los accesorios y el contenido de la caja se revisan por versión. La ficha actual indica batería recargable por microUSB y más de dos horas de autonomía anunciada; la duración de una sesión dependerá del uso.
Un robot compacto con límites físicos
Thymio mide aproximadamente 11 por 11,2 centímetros y pesa 270 gramos. Sus sensores infrarrojos trabajan a corta distancia. Detectar una presencia cercana no equivale a generar un mapa completo de una habitación ni a reconocer la identidad de un objeto.
El hueco para un rotulador permite relacionar movimiento y trazado, mientras que las posibilidades de añadir construcciones amplían las actividades mecánicas. Es una plataforma para explorar reglas con un robot real.
Dentro de los robots educativos, Thymio II destaca por empezar con un dispositivo preparado. El catálogo de robots permite contrastar esa experiencia con kits que exigen montar chasis, motores y cableado antes de programar.
Fuentes
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