Oti-Bot: pasar de una tarjeta QR a una secuencia
Oti-Bot reúne cámara, expresiones, tarjetas QR y una aplicación por bloques. La misma actividad puede avanzar desde una respuesta preparada hasta una secuencia propia.

Una reacción visible puede servir como punto de partida para explicar una instrucción. Oti-Bot de TTS utiliza tarjetas QR, expresiones y una aplicación de programación, con recursos para organizar actividades de clase de distinta complejidad.
La propuesta combina movimiento, luces, sonidos y cámara. Su diseño permite observar respuestas preparadas y avanzar hacia una secuencia que el alumnado pueda anticipar y revisar.
Una tarjeta antes de una secuencia larga
TTS incluye veinte códigos QR de causa y efecto en la referencia individual. Permiten comenzar con una instrucción reconocible y observar la respuesta del robot.
Una actividad puede presentar una sola tarjeta y pedir una predicción antes de ejecutarla. Después se compara lo ocurrido con la respuesta esperada y se explica qué instrucción representaba.
MedienLB, proveedor de recursos educativos, diferencia ese uso inicial de los proyectos posteriores con programación por bloques. Su propuesta incorpora Oti-Bot a actividades de comunicación y trabajo creativo en un espacio de fabricación educativa.
Para pasar al siguiente nivel interesa conservar una tarea pequeña. Dos acciones en un orden conocido permiten comprobar la secuencia sin añadir a la vez demasiadas respuestas.
La cámara aporta una entrada distinta
La ficha de TTS indica una cámara de cinco megapíxeles y transmisión de imagen a una tableta. Esa vista puede utilizarse para observar qué tiene el robot delante.
El encuadre forma parte de la actividad. Mover la tarjeta o cambiar la posición del robot altera lo que ve la cámara, aunque la instrucción que se quiera presentar sea la misma.
Un ejercicio puede mostrar en la tableta la imagen recibida y comparar dos posiciones de una tarjeta. Se describe qué parte aparece visible y se vuelve a una posición de referencia antes de continuar.
El Loti-Bot ofrece otro recurso dentro de la gama TTS, centrado en movimiento y dibujo. Oti-Bot añade otras entradas y formas de expresión que permiten actividades diferentes.
Programar y explicar lo que ocurre
La aplicación gratuita de Oti-Bot está disponible para iOS y Android. TTS ofrece planes de lección y documentación para avanzar en programación y depuración.
Una secuencia puede asociar un desplazamiento a una luz o a un sonido. La señal ayuda a identificar en qué paso se encuentra el programa durante la ejecución.
Cuando el resultado cambia, interesa modificar una sola instrucción y volver a ejecutar. El alumnado puede explicar qué pretendía cambiar y si el resultado coincide con esa intención.
El Marty V2 permite trabajar también con instrucciones y respuestas visibles. Cada robot utiliza sus propias tarjetas, recursos y métodos de programación.
Preparar tabletas, carga y material de aula
La ficha de Oti-Bot incluye batería recargable de 5.000 mAh, almacenamiento interno de 32 GB y puerto USB-B de carga. El paquete individual de TTS incorpora cable y guía de usuario.
MedienLB muestra 579 euros para el robot Oti-Bot, con gastos de envío aparte, en su referencia alemana. Los paquetes múltiples y sus recursos de formación deben compararse por separado.
Antes de una sesión conviene preparar la aplicación en las tabletas elegidas y probar una tarea completa con el material que se va a utilizar. Esa comprobación deja tiempo de clase para observar y explicar el comportamiento.
Oti-Bot permite empezar con una tarjeta y ampliar la actividad paso a paso. Su interés educativo aparece cuando el alumno puede relacionar la entrada recibida, la instrucción del programa y la respuesta que muestra el robot.
Imagen: MedienLB, Oti-Bot de TTS.
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