Stryker ha abierto en Estados Unidos el lanzamiento comercial de Mako RPS, un sistema robótico de mano para operaciones de sustitución total de rodilla. La propuesta lleva la ejecución asistida por software al instrumento que sostiene el cirujano, en lugar de depender de un gran brazo robótico instalado junto a la mesa de operaciones.
Una sierra de mano que sigue el plan quirúrgico
Mako RPS, siglas de Robotic Power System, combina planificación intraoperatoria, navegación y una sierra controlada electrónicamente. Su tecnología de ajuste activo responde a los movimientos de la mano del cirujano y ayuda a mantener la hoja alineada con el plan definido durante la intervención. El profesional sigue manejando la herramienta y tomando las decisiones; el robot limita y corrige la ejecución para que el corte se mantenga dentro de lo previsto.
Ese reparto de funciones es importante para entender el producto. No se trata de un sistema autónomo ni de una máquina que opere por sí sola. Es una herramienta quirúrgica asistida que busca conservar una técnica de corte reconocible para quien ya trabaja con instrumental manual, pero añade una capa de planificación y control. Según Stryker, el sistema evita recurrir a los bloques de corte convencionales y funciona con su plataforma de navegación Q Guidance System.
La primera aplicación comercial está restringida a la artroplastia total de rodilla con el sistema de implante Triathlon de la propia compañía. Esa integración revela también la lógica de negocio: Mako RPS no es una herramienta abierta para cualquier prótesis, sino una nueva puerta de entrada al ecosistema ortopédico de Stryker.
De una prueba limitada a la venta comercial
El lanzamiento anunciado el 16 de julio de 2026 no parte de cero. La empresa comenzó los primeros casos en enero y presentó una distribución limitada en febrero, antes de ampliar la disponibilidad durante la segunda mitad del año. En marzo, responsables de Stryker explicaron a MedTech Dive que buscaban llegar a cirujanos que todavía realizan procedimientos manuales y prefieren sostener el instrumento, así como a centros de cirugía ambulatoria interesados en una instalación distinta a la de un brazo articulado.
El sistema había recibido previamente la autorización 510(k) K251971 de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos. La ficha pública de la FDA identifica el software para artroplastia primaria, la consola, la sierra, el cable, el cartucho de punta oscilante, el soporte para carro y un puntero. La agencia recibió la solicitud en junio de 2025 y emitió su decisión de equivalencia sustancial el 25 de septiembre de 2025.
Mako RPS abre así una segunda rama dentro de la marca. Por un lado queda Mako SmartRobotics con Mako 4, la plataforma de brazo robótico empleada en distintas especialidades; por otro, la nueva familia Mako Handheld Robotics. Stryker asegura que la plataforma Mako acumula más de 2,5 millones de procedimientos en 47 países, pero esa cifra corresponde al conjunto de la marca y no al nuevo dispositivo de mano.
Menos infraestructura no equivale aún a mejores resultados
El interés de Mako RPS está en reducir la distancia entre cirugía manual y cirugía robotizada. Un instrumento que encaja mejor en un flujo de trabajo conocido podría facilitar la adopción en centros que no quieren incorporar un brazo de gran tamaño o cambiar por completo la forma de operar. También amplía el mercado de Stryker al ofrecer dos formatos de asistencia bajo la misma marca.
Sin embargo, el paso de distribución limitada a lanzamiento comercial no demuestra por sí solo que el nuevo formato produzca mejores resultados clínicos, reduzca el tiempo de operación o abarate el procedimiento. Stryker no ha publicado en este anuncio el precio, el número de intervenciones realizadas con RPS durante la primera fase ni datos comparativos específicos frente a la técnica manual o al Mako de brazo articulado.
Esas métricas serán las que permitan valorar el alcance real del sistema. Por ahora, la novedad verificable es más concreta: Stryker ha convertido una sierra quirúrgica en el punto de ejecución de un plan robótico y la ha llevado de los primeros casos a una oferta comercial en Estados Unidos. El siguiente examen estará en los quirófanos, no en la arquitectura del producto.